viernes, 16 de agosto de 2013

Capítulo 23.

*Narra Sam*

La puerta se abrió y tras ella apareció una mujer con unos grandes ojos verdes, pelo castaño ondulado y una enorme sonrisa, no parecía muy mayor y era bastante guapa. Sus ojos se abrieron mucho cuando vio a Louis y se lanzó a sus brazos.

-¡Cielo! No sabes cómo te hemos echado de menos- dijo en un débil sollozo mientras le abrazaba
-Yo también mamá- susurró Louis en su oído mientras le acariciaba el pelo que caía sobre su espalda

La mujer se separó y se limpió algunas lágrimas que estaban posadas en sus mejillas, ella dirigió la vista hacia mí y luego miró a Louis, mi corazón se disparó, estaba sonriendome pero aquello no me inspiraba tranquilidad.

-Tú debes ser Sam, tan guapa cómo Louis me había comentado- me dio dos besos
-Oh gracias Sra. Tomlinson- pronuncié mientras miraba al suelo con mis mejillas encendidas
-Llámame Jay- me sonrió

Entramos a la casa, el salón era de color beige y decorado con muebles de caoba, todo era muy bonito. Dos vocecitas infantiles me sacaron de mis pensamientos, vi a dos niñas pequeñas saltando a los brazos de Louis, eran cómo dos gotas de aguas, exactamente igules. Louis estaba tirado en el suelo haciendoles cosquillas, las dos niñas pequeñas estaban riendo a carcajadas, entonces se escucharon unos pasos que venían de la parte superior de la casa, una chica rubia de unos quince años y otra morena de unos trece bajaron corriendo por las escaleras y cuando llegaron abajo se tiraron encima de Louis y formaron parte del juego. Realmente parecían quererse mucho, un amor de hermanos algo que yo nunca conocí puesto que era hija única, yo estaba parada en medio del salón observando divertida la escena, minutos después pararon y se levantaron del suelo. Una de las gemelas hizo que Louis se agachase para decirle algo al oído y me miró de reojo, luego se acercaron.

-Sam, estas son Daisy y Phoebe- tenía a sus dos hermanas pequeñas de la mano y las señaló respectivamente con una inclinación de la cabeza
-Hola ¿Cuántos años tenéis?- me puse en cuclillas para estar a su altura y les sonreí
-Siete- respondieron las dos a la vez
-Ya sois muy mayores eh- dije con una sonrisa y ellas ríeron

Las otras dos hermanas de Lou aparecieron por detrás y me miraron analizandome, las miré sonriente, me levanté y me sacudí mis vaqueros y luego me acerqué a ellas.

-Encantada, soy Sam- les di un par de besos a cada una
-Yo soy Charlotte, pero llamame Lottie- la chica rubia me sonrió
-Yo soy Felicité, pero llamame Fizzy- la chica morena me dio una gran sonrisa
-Eres muy guapa- dijo Lottie
-Puedo decir lo mismo de vosotras- sonreí

Sentí que alguien jalaba de camisa, miré y vi a una de las gemelas, no sabría decir cuál, mirandome con una Barbie en la mano, aquello me pareció muy tierno.

-¿Quieres jugar con nosotras?- me preguntó sonriente
-Pues claro que sí guapa- le sonreí

*Narra Louis*

Sam se había puesto a jugar a las muñecas con mis hermanas, parecían haberse caído muy bien porque mis dos hermanas pequeñas no paraban de reír, aunque ella siempre causaba ese efecto en las personas, era tan divertida. Me acerqué un momento para decirle algo.

-Voy a la cocina con mi madre, ahora vengo- le di un beso en la mejilla

Ella asintió y siguió jugando con mis hermanas, yo atravesé el salón y entré en la cocina, mi madre estaba fregando los platos y cuando me vio paró y empezó a secarse las manos con un paño. Estaba sonriente, llevaba un mes sin verme y era normal que se alegrase de verme de nuevo en casa, aunque no sería por mucho tiempo, pronto volvería a Londres con Sam a mi lado.

-Es muy guapa Louis- dijo mientras sonreía
-Lo sé- sonreí y sentí cómo mis ojos brillaban con orgullo
-¿Es buena para ti?- preguntó
-Ella es simplemente perfecta mamá, tú sabes de primera mano cuanto sufrí por estar a su lado, pero ahora estamos juntos y encajamos tan bien cómo dos piezas puzzle- le respondí
-Me alegra oir eso- volvió a ponerse a fregar los platos- ¿Cómo lleva el tema de qué, bueno, seas famoso?
-Sam ha sido la persona que conozco que mejor se ha tomado esto- dije mientras me sentaba en un pequeño taburete junto la barra de la cocina
-¿Sí?- dijo mientras secaba un vaso
-Totalmente, al principio aquello le resultó extraño, nunca había vivido una situación así, pero luego lo aceptó muy bien, ella tiene claro que ese es mi trabajo y por muchos inconvenientes que tenga ese es mi oficio- expliqué
-Según me cuentas Sam es una buena chica entonces- rió
-Mamá, tengo algo que decirte- carraspeé
-Cuentame hijo- se giró del fregadero para verme mejor
-Pronto volveré a Londres, pero esta vez no solo, iré con Sam- pronuncié y luego miré al suelo

Sentí las manos de mi madre revolviendome el pelo, ella me dio un beso en la mejilla y se sentó en el taburete que estaba junto al mío y la escuché suspirar.

-Louis, aunque quiera negarme te estás haciendo todo un hombre, aunque siempre serás mi niño pequeño- sonrió- y si Sam y tú os queréis sois libres de iros a vivir juntos- me cogió la mano y me la acarició cariñosamente
-Gracias mamá, tenía miedo de que no lo aceptases- apoyé mi cabeza en su hombre
-Estás empezando a hacer tu propia vida y yo hay no puedo meterme, siempre te apoyaré en tus decisiones cariño- sonrió

Sam apareció por la puerta de la cocina con Daisy de la mano, estaban hablando sonrientes, me la imaginaba siendo la madre de mis hijos y aquello me producía una oleada de alegría en mi cuerpo, aunque para aquello faltaban muchos años. Mi madre y yo seguíamos abrazados por la cintura y muy sonrientes.

-Ups ¿interrumpo algo?- dijo mientras daba un paso hacia atrás
-No cielo- dijo mi madre mientras se levantaba del taburete
-Vale, he venido porque Daisy tiene sed- la miró sonriendo
-Sí ¿Me das un vaso de zumo mami?- dijo mientras se acercaba a mi madre

-Por supuesto que sí cariño- le dio un beso en la mejilla
-Ven aquí fea- le dije a mi hermana

Ella se acercó y se sentó encima de mis piernas, yo la abracé fuerte, cuando estaba fuera de gira y demás echaba mucho de menos a mi familia y cuando estaba aquí tenía que aprovechar todo al máximo.

-Te quiero pequeñina- le dije
-Yo también Lou- me dio un besito en la mejilla
Mi hermana bajó y cogió el zumo que le dio mi madre, luego volvió a saló, pero Sam se quedó con nosotros.

*Narra Sam*

Estábamos en la cocina, Jay estaba secando unos platos y Louis estaba sentado en un taburete observandola, parecían tener una muy buena relación madre-hijo.

-¿Os vais a quedar a comer- preguntó Jay
-Mmm sí ¿no?- Louis me miró
-Por mi vale- sonreí

Louis se levantó del taburete y se acercó a mí, me dio la mano y salimos de la cocina, sus cuatro hermanas estaban sentadas en el sofá viendo la televisión, todas se parecían mucho. Él empezó a subir las escaleras que llevaban al piso de arriba, luego entramos en su habitación. Estaba pintada de color verde pistacho, el edredón de la cama era de color beige con varios cojines verde oscuro adornadolo, muebles de caoba y varias fotográfias, la verdad es que era una habitación bastante bonita. Me fije en que una de las fotos eran los chicos con Louis en un concierto del tour, estaban muy sonrientes, seguramente felices y orgullosos de haber cumplido su sueño.

-¿Qué piensas hacer aquí?- levanté una ceja a modo interrogativo mientras Louis se sentaba en la cama
-Eres tonta en serio- rió
-Pero me quieres- me senté a su lado en la cama

Él sacó de debajo de la cama una maleta grande de color azul marino y abrió la cremallera que tenía, se acercó al armario y comezó a quitar la ropa de las perchas, yo me levanté y le ayudé.

-Así que haciendo la maleta ¿no?- reí
-Sí y tú cuándo llegues a casa deberías hacer lo mismo- dijo sonriendo
-¿Me estás llamando vaga?- me giré para mirarle
-Sí- rió

Me acerqué a él ríendo, pasé las manos por su esplada y apoyé la cabeza en su pecho quedando abrazada a él, Louis me estaba acariciando mi espalda.

-¿Sabes? Nunca pensé que pudiese llegar a querer tanto a alguien- dije mientras miraba al vacío

Louis me levantó el mentón con su mano para que le mirase, él estaba sonriendo abiertamente y yo también, acercó sus labios a los míos y me beso con delicadeza, nunca me hartaría de aquellos labios cálidos que tanto me gustaban.

-Te quiero cómo nunca he querido a nadie Sam, quiero compartir todo contigo- susurró frente mis labios
-Te amo Louis, te amo, nunca permitas que me separe de tu lado- le di un corto beso

Nos separamos y seguimos preparando la maleta, pronto nos iríamos a Londres, los dos juntos, no veía la hora de que ese día llegase.

**************************

-Sentaros en la mesa, la comida ya está lista- pronunció Jay desde la cocina

Todos nos levantamos del sofá y nos dirgimos a la enorme mesa de nogal situada en el centro del salón, el mantel y todo lo demás ya estaban colocados, así que sólo tendríamos que esperar a que trayese la comida. De repente la puerta de la entrada se abrió, apareció una hombre de unos treinta cinco o cuarenta años rubio, ojos azules y alto, Dan, Louis ya me había explicado que él era la pareja de su madre desde unos meses atrás. Él entró aflojandose la corbata que llevaba puesta, se acercó a la mesa, le dio un beso en la mejilla a todas las hermanas de Louis.

-Hola Louis, se te ha echado de menos por aquí- le dio un apretón de manos

Ahora él posó su vista sobre mí y me sonrió, miré a Louis en busca de refugio, no sabía cómo presentarme a Dan y bueno, esperaba que el lo hiciera por mí.

-Dan, ella es Sam, mi novia- sonrió
-Sí señor, es una chica muy guapa- dijo mientras me observaba
-Gracias- me sonrojé un poco
-Encantado de conocerte Sam, yo soy Dan- me sonrió
-Es un placer conocerte Dan- forcé una sonrisa

Luego él se apartó y se fue a la cocina, de lejos se escuchó el sonido de un beso y la débil risa de Jay, hacían buena pareja. Aparecieron con los platos de comida; un poco de ensalada, filetes y patatas fritas. Jay y Dan se sentaron en la mesa y todos comenzamos a comer.

-Sam ¿También naciste en Doncaster?- preguntó Dan
-Sí, no sé si Louis- le miré- lo comentó alguna vez pero fuimos compañeros de clase por un tiempo antes de que me mudase a Conventry- sonreí
-¿Fueron compañeros de clase?- Dan miró a Jay interrogante
-Sí- ella asintió- aún recuerdo a Margaret, la madre de Sam, nos llevábamos bastante bien
-Pero si Louis tiene un año más que ella ¿Cómo compartieron clase?- preguntó Fizzy
-Repetí un curso- Louis rió avergonzado

Tras unas cuántas palabras más la comida prosiguió, realmente la familia de Louis me había caído muy bien, todos eran muy simpáticos conmigo y me alegraba que ellos me hubieran aceptado tan bien.

*Narra Louis*

-¡Mamá nos vamos ya! Voy a acompañar a Sam a casa- dije

Nosotros habíamos pasado toda la tarde en mi casa con mi familia, hablando, viendo la tele y demás, ahora ya estaba oscureciendo y Sam tenía que volver a casa.

-Espera- mi madre salió de la cocina

Ella llegó a nuestro lado y se paró, se nos quedó mrando sonriendo y luego para mi sorpresa ella se acercó a Sam para abrazarla.

-Espero verte pronto cielo, mientras tanto cuida de este petardo- me miró ríendo
-Lo haré Jay- Sam me miró sonriente
-Bueno mamá voy a acompañarla, ahora vuelvo- sali fuera de la casa de la mano de Sam
-Hasta pronto Sam- mi madre se despidió de ella desde la puerta

El coche estaba justo aparcado en la entrada Sam y yo subimos, ella estaba mirandome sonriente y yo le estaba acariciando su mano.

-Me parece tan increíble todo esto- me dijo mientras yo arrancaba el coche
-¿El qué?- pregunté sonriente
-Nos queremos, vamos a vivir juntos y bueno, es el sueño de cualquier chica- suspiró de alegría
-Te quiero Sam- pronuncié
-Y yo Louis- me acarició mi mano

Seguí conduciendo hasta su casa mientras escuchábamos la radio, entonces 'What Makes You Beautiful' nuestro primer single empezó a sonar, para mi sorpresa Sam comenzó a cantarla a todo pulmón, ella notó que yo estaba sorprendido.

-Ya te dije que me gustaba vuestra música, no lo dije por alagarte- me guiñó un ojo

Ella siguió cantando mientras yo conducía, su voz era dulce y yo empecé a cantar a su vez, ella me miró sonriendo. Yo estaba muy orgulloso de todo lo que los chicos y yo habíamos conseguido en este tiempo, nuestro primer disco, nuestro primer tour, millones de fans, los buenos comentarios de la prensa...Todo esto había sido increíble y aún lo seguía siendo, algunas mañanas me levantaba y pensaba '¿Pero cómo un chico tan normal cómo yo ha llegado hasta aquí?' yo seguía siendo el mismo, mi comportamiento no había cambiado en nada seguía siendo ese divertido chico que le gustaba hacer reír a los demás. Sin darme cuenta ya había llegado a casa de Sam, nos bajamos del coche y la acompañé hasta la puerta.

-Adiós Louis- ella fue a entrar en casa
-Espera- la cogí por la cintura y la acerqué a mí
-¿Qué?- su sonrisa brillaba en mitad de la oscuridad de la noche
-No te puedes ir sin darme un beso- me acerqué a ella
-Mm me parece bien- sonrió

Nuestros labios estaban a milímetros de distancia, ella estrechó la distancia que había y nuestros labios se fundieron en un profundo beso, nuestros labios encajaban perfectamente, sus labios eran adictivos no podía pasar un día sin besarla era algo sueperior a mí, nuestros labios irradiaban calor cuando nos besábamos era cómo si una chispa saltase entre nosotros dos, el deseo. Poco después nos separamos jadeando débilemente, nos estábamos mirando directamente a los ojos y una sonrisa de alegria se formó en mi cara, era totalmente feliz.

-Te quiero- pronuncié en un susurró en mitad de la noche
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Bueno bueno, holiiiiiii ¿Qué os ha parecido el capítulo? Sé que no es tan interesante cómo otros, pero no os preocupéis pronto habrá emoción. Quiero hablar sobre el tema del maratón, me gustaría hacer uno y si tenéis paciencia lo hago (tardo mucho en escribir) Dejadme vuestra opinión en los comentarios, besitos <3333

lunes, 12 de agosto de 2013

Capítulo 22.


*Narra Sam*

Eran las diez y media y yo aún no había decidido que hacer, me encontraba dando vueltas en el salón intentando tranquilizarme y pensar con claridad, por un lado estaba asustada porque no sabía quién era W y para que quería que fuese, pero por otro él, o ella, me dijo que era algo importante. No le di más vueltas a la situación, inmediatamente subí a mi cuarto y me vestí, me puse un jersey un poco suelto marrón oscuro, unos jeans y mis convers, algo cómodo por si en algún momento tuviese que correr. Cogí mi bolso con las llaves, la cartera y el teléfono móvil, salí de casa y me monté en el scooter.

-Buenos días Sam- pronunció mi vecino desde el porche de su casa
-Buenos días Sr. Wilson- le sonreí

Tras eso me monté en el scooter y arranqué con destino a Sandall Park, no había mucha gente por la carretera y podía conducir tranquilamente, el aire alborotaba mi pelo y presentía que cuando me quitase el casco me encontraría con una maraña de mechones color caramelo. Aparqué la moto cerca de la entrada, cómo antes había supuesto mi pelo ahora estaba hecho un desastre y más o menos los arreglé con mis manos, luego entré en el parque. Hoy estaba extrañamente vacío y aquello hizo que el miedo acorralase todo mi cuerpo y mi pulso se acelerase, de repente todo se volvió oscuro, alguien me había puesto algo que me tapaba los ojos, mis piernas comezaron a temblar peligrosamente y estaba aputo de gritar.

-¡Sueltame!- forcejeé pero aquella persona me tenía bien agarrada por los brazos
-Shhh- pronunció en mi oído

Andamos un gran tramo, aunque yo no veía nada, calculé que nos tendríamos que encontrar en alguna parte profunda de aquel bosque, cada vez estaba más asustada, mis piernas temblaban débilmente y un sudor frío estaba congelando todo mi cuerpo. Nos paramos y luego sentí cómo W estaba desatando el nudo de la cinta que cubría mis ojos, primero tuve que entrecerrar un poco los ojos para acostumbrarme al cambio de luz y luego me giré para ver quién era esa persona. Cuando lo vi mi corazón dio un brinco y no pude hacer otra cosa que lanzarme a sus brazos y besarle, poco después me separé y le miré con una gran sonrisa.

-Te quiero pero no me vuelvas a dar un susto de este tipo- reí
-Si no hubiera hecho eso no te hubieras llevado una sorpresa tan, no sé, emocionante- sonrió
-Tú nunca vas a cambiar Louis- reí y nos cogimos de la mano
-Te he echado muchísimo de menos Sam, nunca pensé que lo pudiera pasar tan mal- dijo en un suspiro
-Yo también lo he pasado muy mal Louis, pero no pensemos en eso, ahora estamos juntos y vamos a disfrutar el tiempo que tenemos juntos- sonreí
-En eso llevas razón preciosa- me abrazó por la cintura
-Por cierto ¿W? ¿A qué vino eso?- reí
-De segundo nombre soy William y bueno, dudo que lo supieras hasta ahora- sonrió
-William, tengo que decir que eres un chico listo- me acerqué y le besé
-Bueno ven, aún tengo más sorpresas- rió
-¿Más? Oh dios esto va a ser un día interesante- dije ríendo

Los dos llegamos hasta un claro del bosque y en medio de este se encontraba una mesa con un mantel rojo carmín, un par de velas y una rosa, yo miré a Louis y le abracé fuertemente.

-¿Te gusta?- me preguntó
-¿Qué si me gusta? Louis me encanta, esto es perfecto- dije emocionada

Nos acercamos a la mesa y Louis me separó la silla cortésmente para que me sentase, luego él se situó frente a mí, los dos teníamos las manos entrelazadas por encima de la mesa, no podía creer que ahora mismo estaba junto a él, este mes había sido horrible pero con solo una par de sus besos y sus caricias había sido capaz de apartar todos esos malos recuerdos y centrarme sólo en él, sólo en nosotros.

-Y bueno ¿Cómo es que habéis vuelto una semana antes?- pregunté
-Los chicos no han vuelto, sólo he vuelto yo, ellos sabían cómo estaba y querían que volviese cuanto antes, además esta semana no teníamos más conciertos sólo habíamos fijado algunas entrevistas en la radio y los chicos me dijeron que ellos se las podrían apañar solos, y bueno aquí estoy- sonrió
-¡Claro! Por eso Niall y Zayn se comportaron tan raro, Niall estuvo a punto de meter la pata y contarme todo y Zayn le paró- reí
-Estos chicos no tienen remedio- Louis se rió

De repente un camarero apareció con dos platos, la verdad cuando lo vi di un brinco porque no me había dado cuenta de su presencia hasta ese momento, cuando él nos dejo la comida se marchó, yo miré a Louis ríendo.

-¿Qué ha sido eso?- dije bajito señalando al camarero mientras se marchaba
-Contraté un catering- rió
-Que susto me ha dado ese tipo- reí
-¿Quieres vino?- dijo Louis mientras descorchaba la botella
-Sí- le tendí mi copa
-Vale- él virtió el líquido de color oscuro en mi vaso
-Este vino es muy bueno- dije mientras daba un sorbo
-Sí- dijo él después de probarlo
-Louis William Tomlinson no querrás emborracharme ¿no?- le miré seria y luego reí
-Quizás sí, quizás no- dijo ríendo
-Tonto- le di un pequeño golpe en el hombro

Empezamos a comer y aquello estaba tremendamente rico, al parecer Louis tenía la misma opinión porque los dos terminamos muy pronto, el extraño camarero volvió a aparecer, se llevó los platis y nos dejo dos trozos de tarta de chocolate, tenían muy buen aspecto.

-¡Espera!- dije antes de que Louis se comiera un trozo
-¿Qué pasa?- me miró ríendo
-Vamos a jugar a algo- reí
-Vale, explicame- me sonrió
-Tú te tapas los ojos y yo te voy dando la tarta y tienes que intentar no mancharte- le dije
-Parece fácil- dijo mientras alrededor de sus ojos se anudaba una de las servilletas de color rojo
-Empiezo- cogí un trozo de tarta con la cuchara y lo acerqué a su cara

Cada vez que Louis se acercaba a la cuchara yo alejaba esta e intentaba contener la risa, él estaba ríendo a carcajadas e intentando encontrar la cuchara, una de las veces el se manchó la mejilla.

-¡Ups! Te has manchado la mejilla y creo que eso es un punto negativo- reí
-Bueno, ya veremos quién gana- rió

Volví a acercar la cuchara y esta vez el fue más rápido y alcanzó el trozo de tarta, luego se quitó la servilleta de sus ojos y me miró sonriendo.

-Creo que ahora te toca a tí- rió mientras me tendía la servilleta
-No seas muy malo conmigo- dije mientras me tapaba los ojos
-No te preocupes- escuché su voz divertida

Él acercaba la cuchara pero yo era incapaz de coger la tarta porque movía mucho la cuchara, sentí cómo me dio en la nariz.

-¡Ups! Te has manchado la nariz y creo que eso es punto negativo- dijo imitando mi voz
-Tú sigue jugando- dije

De nuevo el me dio con la tarta, esta vez en la mejilla y cuando creí que iba a alcanzar la cuchara él la separó y me manchó en la barbilla, yo estaba escuchando su risita.

-¡Uish! Casi la alcanzas- rió

*Narra Louis*

Sam se quitó la venda de los ojos y me miró riendo con toda la cara llena de chocolate, por fin estaba a su lado, había echado de menos todo, nuestras tonterías, sus besos suaves, sus ojos azules, todo. Yo tenía ganas de divertirme y decidí hacerla rabiar un poco, entonces me levanté de la mesa y salí corriendo.

-¡Louis! Esto no va a quedar así- dijo ríendo mientras corría detrás mía
-Ya lo veremos- le guiñé un ojo

Llegué corriendo a una parte del bosque que estaba llena de flores, Sam llegó detrás mía y los dos caímos al suelo ríendo, yo estaba tirado en la hierba y ella estaba sentada encima mía con sus rodillas a cada lado de mi cintura.


-¿Has visto todo esto?- dijo Sam sonríendo mientras se señalaba las manchas

Me acerqué a Sam, le di un besito en la nariz y me manché la boca de chocolate, ella soltó una risita y me miró con sus enormes ojos azules, estábamos muy felices al fin los dos juntos, yo la amaba Sam era perfecta para mí.

-Mmm chocolate- pronuncié mientras me lamía los labios
-Te quiero- ella se acercó y me besó suavemente

Había llegado el momento, tenía que proponerle a Sam aquello que tanto había pensado, desde hacía ya tiempo tenía la idea en mente y planifiqué todo para este momento, cuando volviese del tour se lo diría y ahora estaba a punto de hacerlo.

-Louis ¿Te pasa algo?- ella me miró preocupada
-No, sólo me he quedado un poco distraído- dije y mi corazón empezó a palpitar rápidamente, era ahora o nunca.
-La verdad es que, te tengo que decir algo Sam- dije mirandola a los ojos y ella sólo asintió
-¿Quieres vivir conmigo en Londres?- le pregunté

Ella no se lo esperaba para nada, aquellos segundos parecieron eternos pero después vi en sus ojos que ella estaba feliz, muy feliz.

-Si y mil veces sí Louis, quiero vivir contigo en Londres- dijo emocionada
-Te amo Sam- pronuncié

Me acerqué a ella lentamente, mi respiración agitada, ella pasó sus manos por detrás de mi cuello y me atrajo hacia ella, nuestros labios rozaron y se me escapó una pequeña sonrisa, nuestros labios se fundieron en un profundo beso, mi estomágo brincaba y sentía un hormigueo que recorría mi cuerpo, yo mordí débilmente su labio inferior y ella me besó con más brusquedad, empezaba a hacer mucha calor allí, segundos después nos separamos jadeando y juntamos nuestras frentes.

-Vamos a mi casa- dijo Sam en un susurró frente a mis labios.

*Narra Sam*

El sonido de nuestras risas y nuestros besos era lo único que se escuchaba en la casa, el trayecto desde Sandall Park hasta mi casa había transcurrido entre miradas chispeantes y algún que otro beso, yo había vuelto en el coche de Louis y había dejado mi moto aparcada allí, mañana tendría que volver para recogerla. Louis y yo habíamos subido a mi cuarto, nuestras ropas desaparecieron pronto y poco después nos hicimos uno.

*****************

-Buenos días dormilón- dije mientras esparcía besitos por la espalda de Louis
-Buenos días preciosa- dijo mientras se giraba bostezando hacia mí
-¿Has dormido bien?- le pregunté
-Sí, mucho mejor que en aquellas camas del tour bus y además la compañía que tengo es muy buena- dijo mientras me abrazaba y me daba un beso en la frente
-Estoy tan feliz de estar a tu lado de nuevo- suspiré
-Seguro que no tanto cómo yo- me dio un corto beso
-Por cierto, tengo que llamar a mis padres para contarles todo y preguntarles que voy a hacer con la casa- dije
-Claro
-¿Desde cuándo tenías pensado esto?- pregunté
-Desde hace bastante y además todo ha salido bien, porque ahora cuando vivas conmigo en Londres vas a poder seguir la carrera perfectamente porque puedes escoger la empresa que te plazca- me dijo
-Es verdad no había pensado en eso, podré coger la empresa que quiera en Londres- dije pensativa
-Yo no podía estar todo el tiempo en Doncaster y pronto iba a volver a mi apartamento y no te iba a dejar aquí por nada, así que lo pensé todo y bueno, pronto viviremos juntos- dijo sonriendo
-Bueno, voy a llamar a mis padres- salí de la cama, estaba en ropa interior y sentí los ojos de Louis clavados en mí

Louis silbó y luego escuché su risa, él nunca cambiaría, era cómo si un niño pequeño estuviese encerrado dentro del cuerpo de un hombre, aunque yo era exactamente igual que él, una niña pequeña que estaba todo el día divirtiendose.

-Tonto- le dije mientras le guiñaba un ojo y salía de la habitación

Bajé al salón y cogí el teléfono móvil, marqué el número de teléfono de mi madre y tras dos pitidos su voz dulce sonó al otro lado. Habrían pasado unos veinte minutos cuando había explicado y aclarado todo con mis padres, ellos dijeron que estaban de acuerdo con que viviese con Louis porque ya era suficientemente mayor cómo para decidir esas cosas y que si nos queríamos no había motivo para no vivir juntos, respecto a la casa dijeron que la pusiese en alquiler y que no me tenía que preocupar por nada más y con lo de la universidad tampoco había problema, si yo podía seguir estudiando en Londres todo estaba bien. Subí a mi habitación y me encontré a Louis ya vestido.

-¿A dónde vas?- reí
-Vas no, vamos- sonrió
-Bueno ¿A dónde?- le pregunté
-A mi casa- lo dijo y me corazón dio un vuelco
-¿Me vas a presentar a tú familia?- pregunté
-Sí, me tengo que despedir antes de volver a Londres y bueno quiero que los conozcas- dijo emocionado
-De acuerdo- pronuncié intentando relajarme

Me puse unos pitillos marrón oscuro, una camisa blanca de gasa, unos botines color camel, una chaqueta vaquera y el pelo me lo puse suelto y me puse un beanie marrón. Me maquillé un poco, lo suficiente para estar arreglada pero tampoco exagerando mucho.

-Estás perfecta- dijo Louis cuando bajé al salón
-Gracias Lou- dije mientras cogía el bolso
-¿Vamos?- dijo mientras abría la puerta y me cogía de la mano

Minutos después estábamos bajando de su coche, nos paramos frente a una casa que tenía un aspecto acogedor y familiar, delante había un pequeño jardín que se extendía por la parte de detrás de la casa. Louis me cogió de la mano y me dio un pequeño apretón en ella dandome ánimos, los dos comenzamos a andar hacia la puerta de la casa, cuando llegamos Louis llamó al timbre, unas voces infantiles jugando procedían del interior de la casa luego se escucharon unos pasos hacia la puerta, mi corazón palpitó rápidamente, me preparaba para conocer a su familia, y estaba muy nerviosa ¿Y si no les gustaba?


jueves, 8 de agosto de 2013

Capítulo 21.

*Narra Sam*

Faltaba sólo una semana para que Louis volviese, yo había experimentado uno de los meses más amargos de mi vida, pero aunque pareciese increíble en el tiempo que él ha estado fuera mi amor hacia él se hecho más grande, es decir no es que ahora esté más enamorada, no, si no que ahora sé cuánto necesito estar a su lado, cuánto necesito sus sonrisas, cuánto necesito sus besos y cuánto lo necesito a él. Estamos a finales de Febrero y yo ya he realizadotodos los exámenes finales, de los que había salido con unas notas estupendas que me permitirían elegir la empresa que yo quisiese para hacer mi curso. Dirigí una mirada rápida al reloj del salón, eran las cinco debía empezar a vestirme ahora si no quería que se me hicese tarde, hoy las chicas me habían invitado a dar un paseo por el centro y me recogerían sobre las seis aproximadamente, me levanté del sofá y subí a mi habitación. Al entrar me fije en que mi ordenador pórtatil estaba aún sobre el escritorio, dos noches atrás lo había usado para hablar con Louis por Skype, aquello me produjo una débil sonrisa.

*Flashback*

El sonido que ya tanto concocía resonó en mi habitación, con una pequeña carrera desde la cocina llegué a mi cuarto y me senté rápidamente en una silla frente al portátil, intenté arreglarme un poco el pelo con las manos, hoy tenía unos de esos días rebeldes y era muy díficil domarlo, así que me recogí rápidamente una coleta alta, luego descolgué la llamada de Skype. Su perfecta sonrisa apareció en la pantalla, él tenía los ojos cansados pero seguían teniendo ese brillo que tanto les caracterizaba.

-Hola mi vida- Louis me guiñó un ojo
-Hola Lou- le sonreí
-¿Qué tal todo?- me preguntó
-Bien, te tengo que dar una noticia- hice un redoble de tambores imaginario a lo que Louis rió
-Venga dispara- me dijo
-He aprobado todo con buena nota en la universidad- dije emocionada
-Felicidades cariño, que bien- me dio una de sus mejores sonrisas
-Así que me dan la opción de elegir la empresa que yo quiera y en dónde quiera para hacer las prácticas- le dije y el se quedó pensando en lo último que había dicho
-Louiiiiiiiis- le llamé
-Perdón, me había quedado pensando- rió
-¿Y tú? ¿No tienes nada que contar?
-Él concierto de anoche fue increíble- dijo emocionado
-Espero ir a uno de ellos pronto- sonreí
-Cuando quieras- me dijo

De repente Harry apareció por detrás vestido con algo parecido a un ¿pijama? Me quedé mirando un rato su vestimenta pero no fui capaz de descifrar que era aquello. Él se acercó al pórtatil y se sentó al lado de Louis.

-Hola Sam- sonrió
-Hey Hazza- le guiñé un ojo
-¿Qué tal estás?- me preguntó
-Bien ¿y tú?
-Perfecto- dijo
-Por cierto ¿Qué llevas puesto? Llevo un rato mirandolo pero no sé que es- reí
-Es un entero- dijo- mira tiene una capucha y puedes cerrar la cremallera hasta arriba del todo- dijo con la cara tapada e hizo que me ríese
-Bueno vale, pero baja la cremallera no te vayas a ahogar- reí
-Todos tenemos uno, pero hoy sólo lo llevo puesto yo- dijo mientras bajaba la cremallera 

Me imaginé a los cinco vestidos así y me reí mentalmente, debía ser gracioso verlos así pero a la vez aquellos 'pijamas' parecían de lo más cómodo.

-Louis- Harry le dio un toque en el hombro- ¿Me la prestas un rato? Le voy a dar un pequeño tour por el bus- dijo
-Vale, pero no tardes mucho- le sonrió
-Ahora vuelvo, supongo- le dije y reí

Harry empezó a andar con el portátil de Louis en las manos, él se acercó a una pequeña puerta y tocó en ella.

-Aquí tenemos a otro Romeo- me susurró antes de entrar y rió
-Pasa- la voz de Liam sonó
- Mira quién está aquí- me señaló a mí
-Hola Liam- le saludé con la mano
-Hola Sam- me sonrió
-Bueno te dejamos tranquilo- Harry rió y salió de la habitación

De refilón había visto a una chica de pelo muy rizado, piel tostada y unos grandes ojos marrones, los chicos nunca me habían contado nada acerca de la novia de Liam así que no sabía so nombre ni nada sobre ella. Llegamos a una pequeña sala dónde Niall y Zayn estaban jugando al Fifa, ellos dos se giraron y me vieron en el portátil.

-¡Hey Sam!- exclamaron los dos
-¿Quién va ganando?- pregunté
-Yo- dijo Zayn miraba a Niall para chincharle
-Vale- reí
-¿Tú qué tal estás?- preguntó Niall
-Bien, ya queda menos para que volváis- dije
-Sí, pero Louis...- inmediatamente Zayn le tapó la boca a Niall y le dijo algo bajito mirandole a los ojos
-¿Qué pasa?- reí
-Nada nada- disimularon
-Vale, hasta pronto chicos- les mandé un beso riendo
-Adios Sam- dijeron

Harry volvió a dónde estaba Louis y dejó el portátil en su sitio, yo me despedí y él luego entró en una de las pequeñas habitaciones que habían, Lou me estaba mirando sonriente.

-¿Qué pasa?- sonreí
-Te quiero- me dijo
-Yo más, estoy deseando verte, no soporto más estar separada de tí- le dije
-Falta muy poco, cuando menos te lo esperes estaré contigo de nuevo- sonrió

*Fin del Flashback*

Estaba inmersa en mis pensamientos y me espabilé un poco, luego fui al armario y cogí la ropa ; mis converse bajas blancas, unos jeans ajustados, y un jersey negro con un estampado. Me vestí rápidamente, después recogí mi melena color caramelo en una trenza de sirena, me puse un poco de gloss, rimel y colorete. El timbre sonó y bajé para abrir, mis amigas me saludaron.

-Un momento voy a coger el bolso- les hice una señal con la mano

Cogí un bolso grande y metí el teléfono, las llaves y la cartera con dinero, luego me reuní fuera de mi casa con mis amigas, les dí dos besos a cada una y comenzamos a andar por la calle.

-Vamos a ir al centro ¿no?- pregunté
-Sí, él otro día vi unos tacones en una tienda y me enamoré de ellos- pronunció Zoe
-Por cierto, tú no tendrás nada que contarnos ¿no?- le di un pequeño codazo
-¿Yo? ¿El qué?- preguntó
-Sí, sobre alguien que empieza por D- la miré pícara y sentí cómo su cuerpo se tensó
-No sé- dismuló
-Zoe, se notaba demasiado que estás con Danny- reí
-Vale, soy culpable, lo reconozco- rió
-Oye, del grupo sólo nos falta encontrarle novio a Susan- dijo April y todas la miramos
-Nunca he tenido suerte los chicos- Susan suspiró y luego rió
-Yo tampoco la tenía hasta que encontré a Louis- me sonrojé

Las chicas exclamaron un 'Que bonito' a coro lo que hizo que me sonrojase más pero luego empecé a reírme mucho, al fin y al cabo Louis y yo estábamos juntos y haberle conocido fue una de las mejores cosas que he hecho nunca.

-Tenemos que encontrarle un novio a Susan, manos a la obra- dijo April y todas reímos

*****************

-¡Chicas, chicas!- gritó Zoe mientras señalaba un escaparate
-¿Qué pasa?- pregunté mirando el cristal
-Ese vestido, no me digáis que no os encanta- dijo
-Sí, es bonito- le contestó April
-Voy a entrar a comprarmelo- dijo Zoe
-Vale, yo me quedo fuera no tengo ganas de entrar, aquí os espero- me apoyé en la pared

Las demás entraron en la tienda, saqué mi móvil y miré la hora, eran las nueve, Louis estaba apunto de comenzar un concierto, ya me sabía todos sus horarios, decidí mandarle un mensaje.

Suerte en el escenario mi vida t quiero :) xx”

Mientras escribía tenía una sonrisa en mi cara, ya faltaba poco para que regresase y no veía el momento de besarle y poder estar junto a él, el sonido de haber recibido un nuevo mensaje me sacó de mis pensamientos.

Gracias preciosa, ya falta muy pco para vernos d nuevo, t quiero Sam xx”

Louis era perfecto, sabía exactamente cómo tratarme, cómo hacerme reír y todo eso me encantaba, él me conocía mejor que nadie, él era la pieza que encajaba perfectamente en mi puzzle. Guardé el teléfono y de repente vi algo, mejor, vi a alguien que hizo que la ira surgiese en mí, él me vio y para mi sorpresa se acercó, yo tenía los puños cerrados intentando canalizar la ira que fluía por mis venas, mis nudillos estaban blancos y en mis ojos se podía ver una expresión de frialdad que pocas veces mostraba.

-Hola...Sam- pronunció él
-¿Qué quieres Ashton?- le taladré con mi mirada
-Sólo me he acercado para pedirte perdón por aquella noche- dijo mirando al suelo
-¿Crees que con un simple 'perdón' se solucionan las cosas? Me hiciste mucho daño- le dije
-Aquel día me porté cómo un gilipollas, quizás bebí demasiado y no pude controlar mis actos, lo siento- me dijo
-En lo que actuaste cómo un gilipollas llevas toda la razón pero si tan arrepentido estabas ¿por qué nunca te acercaste a mí en la universidad para pedirme perdón?- dije seca
-¡Tenía miedo de cómo podías reaccionar!- exclamó
-¿Sí? Pues ya es tarde para excusas- dije
-Sam, quiero que sepas que sigues teniendo un sitio especial en mi corazón- dijo
-Pues tú en el mío no- dije fría

Me giré para entrar en la tienda con mis amigas y terminar mi conversación con aquel gilipollas, pero entonces sentí su mano apretando mi brazo para no dejarme ir.

-Suéltame ahora mismo- le dije mirandole a sus ojos con dureza

Él aflojo su agarre y yo rápidamente me escabullí y entré en la tienda, con la mirada busqué a mis amigas cuando las encontré andé rápidamente hacia ellas y le conté todo lo sucedido, ellas solo fueron capaces de dirigir insultos hacia él ¿Cómo pude estar interesada en él?

***************

Era tarde, había ido a cenar con las chicas y ahora mismo estaba de vuelta a casa sola, serían las doce más menos y hoy era una noche cerrada, ni siquiera se veían las estrellas que estaban cubridas por unas grandes nubes de un color grisáceo, seguramente esta noche lloviznase. Hacía mucho frío y yo me estaba frotando las manos en busca de una débil sensación de calidez, llevaba puestos mis cascos y estaba escuchando música, de repente empezó a sonar una canción de los chicos, era mi preferida, 'Moments' me sabía su letra perfectamente y comencé a cantar bajito, cuando el solo de Louis llegó un pequeña lágrima cayó e inmediatamente me la sequé con el dorso de mi mano. Las primeras dos semanas de este mes me las pasé llorando, después me prometí a mí misma que no lloraría más, pero al parecer aquello era incontrolable. Mi móvil sonó, lo saqué del bolso y vi que había recibido un mensaje.

Mañana a las 11 am te espero en Sandall Park. Ven sola. Es algo importante.- W”

Mientras leía el mensaje un escalofrío recorrió mi espalda y mis vellos se pusieron de punta ¿Quién era W? Y sobre todo ¿Qué quería de mí?.


sábado, 3 de agosto de 2013

Capítulo 20.

*Narra Sam*

Hacía unas horas que había despedido a mis padres y ahora estaba esperando a Louis en mi casa para vernos, estos días no nos habíamos visto y apenas habíamos cruzado unas palabras por teléfono porque yo había aprovechado al máximo los días que había pasado con mis padres y no tuve tiempo para verle a él, hoy despidiendome de ellos me había emocionado bastante porque no sabía cuando volvería a verlos. Seguía sumergida en mis pensamientos cuando escuché el timbre de mi puerta sonando repetidas veces.

-Ya voy- me levanté del sofá

Abrí la puerta y me encontré a Louis con un pantalón gris de chándal cómo los que él se solía poner, una camiseta blanca ajustada, una sudera azul marino, sus zapatillas y en el pelo llevaba aquel beanie gris que tanto me gustaba, él estaba sosteniendo unas bolsas que había comprado de camino a mi casa y mirandome sonriente ¿Por qué él tenía que ser tan perfecto? Yo estaba apoyada en el marco de la puerta mientras le miraba sonriente.

-¿No piensas saludarme?- él rió
-Claro que sí que tonto- me acerqué y le di un pequeño beso
-Eso está mejor- sonrió y pasó su mano por mi cintura

Los dos entramos en casa y nos dirigimos a la cocina, hoy íbamos a ver una película en mi casa porque él cielo estaba preprarandose para llover y no queríamos repetir una situación cómo la de hace unos días, aunque fuera muy romántica, mejor nos quedabamos en casa viendo la peli y acurrucados en el sofá.

-¿Has comprado las palomitas para el microondas?- pregunté mientras sacaba todo lo que había en las bolsas y lo iba colocando en la encimera de la cocina
-Ajam- masculló
-¿Qué es eso de 'Ajam'? A mi me hablas bien- dije imitando a una mujer masticando chicle escandalosamente y señalandolo con el dedo

Louis y yo empezamos a reírnos mucho, después cuando teníamos todo listo nos fuimos al salón y dejamos todo en la mesa, yo me tiré en el sofá ruidosamente,luego me quité mis zapatillas y puse los pies sobre la mesa.

-Hogar dulce hogar- dije mientras me acomodaba en mi asiento
-¿Qué estás haciendo?- Louis se giró para verme y se rió, él estaba agachado frente la televisión poniendo la película en el DVD

Tras varios minutos él consiguió poner película y vino al sofá, él me levantó en peso y se sentó, luego me sentó a mi sobre su regazo, los dos estábamos abrazados por la cintura y tapados con una manta para no pasar frío.

-¿Qué película es?- pregunté
-'Promoción Fantasma'- me dijo
-¿No será de miedo?- me separé un poco de él y le miré seria
-Es de comedia tonta- rió
-Ah menos mal- sonreí

La película comenzó y yo me acomodé sobre el pecho de Louis, sentía cómo su respiración estaba un poco agitada por nuestra cercanía pero no le presté mucha importancia, yo cogí la bolsa con gominolas que Lou había comprado y elegí un regaliz de fresa, la película parecía estar bien y la estaba viendo bastante concentrada.

-¿Quieres?- le ofrecí regaliz
-Sí- le acerqué el regaliz y el lo mordió
-Hey, cuidado que me vas a arrancar un dedo- le miré riendo y pegando mi mano al vientre mientras me la acarciaba
-Tonta- se acercó y medio un beso
-Sí, pero tú más- le guiñé un ojo

Volví a echarme sobre su pecho y seguí viendo la televisión, realmente me estaba gustando mucho la película y me hacía reír bastante. Habría pasado una media hora cuando la película ya iba por la mitad y entonces un pensamiento algo descabellado pasó por mi mente, yo sentía la respiración de Louis en mi nuca y sus manos rodeando mi cintura, aquello estaba produciendo en mi sentimientos que hasta el momento yo no sabía que existían en mi interior. Yo me giré hacia él y le miré con una media sonrisa, Louis estaba preguntándome con la mirada que iba a hacer pero yo no le respondí, comencé a esparcir besos a lo largo de su mandíbula y sentí cómo él se estremeció ante mi contacto, seguí besando lentamente entre la curva de su cuello y su mandíbula, probé el sabor de su piel y luego él me puso su mano en mi menton para levantarme la cara, me estaba mirando apasionadamente y sus ojos azules echaban chispas, sus labios se acercaron lentamente a los míos y comenzaron a besarme con fuerza, nuestras lenguas estaban enredadas en un juego mientras nosotros dos expresábamos todo nuestro deseo, sus labios cálidos se presionaban con los míos pidiendo tenerme más cerca y yo mordí su labio inferior y sentí cómo Louis dejo escapar un débil jadeo. Él se separó de mí y cogió mi cara entre sus manos mientras respirábamos agitadamente.

-Sam esto no tiene porque pasar ahora, yo te puedo esperar todo el tiempo que haga falta hasta que estés preparada- me dijo mirandome directamente a los ojos
-Louis estoy muy segura de lo que quiero hacer- susurré frente a sus labios

Él se levantó del sofá mientras me besaba, yo di un pequeño salto y rodeé su cintura con mis piernas fuertemente, Louis cómo pudo cogió el mando de la televisión y quitó la película, la casa estaba en absoluto silencio y solo se escuchaba el sonido de nuestros besos y nuestra respiración agitada. Empezamos a subir las escaleras cuidadosamente, pero sin dejar de besarnos en ningún momento, llegamos a mi cuarto y yo me bajé de su cintura y aunque el cuarto ya estaba sumergido en la oscuridad de la noche vi la sonrisa de Louis asomarse entre sus labios, lentamente me acerqué a él mirándole, pasé mis manos por su espalda atrayendole hacía mí y nos besamos delicadamente con dulzura un beso que no se parecía en nada a lo ocurrido hacía unos minutos en el salón. Louis pasó sus manos por debajo de mi camiseta y me acarició mi vientre, aquello hizo que mi piel se erizase, segundos después él sacó mi camiseta que terminó tirada en el suelo bajo nuestros pies. Tocó mi turno, yo me acerqué y le besé, luego pasé mis manos por su espalda acariciando los músculos que ahora mismo estaban completamente tensos, agarré el filo de su camiseta y se la quité. Minutos después Louis y yo estábamos tumbados en la cama mientras nos besábamos y sólo las finas telas de nuestra ropa interior nos separaban, estas no tardaron mucho en desaparecer entre las sábanas. Él estaba besando mi cuello dulcemente y subió hasta mi oído cuando susurró algo.

-¿Eres virgen?- susurró
-S-Sí- pronuncié entrecortado por un jadeo mientras Louis besaba ahora la zona de mi clavícula
-No te preocupes, no te voy a hacer daño Sam- musitó en mi oído

Él mordió el lóbulo de mi oreja, aquello hizo que una sensación eléctrica recorriera mi cuerpo, yo sentía los besos cálidos de Louis cubriendo mi cuerpo, estos iban desde mi vientre hasta mi cuello.

-Sam- me dijo cerca de mi oído
-¿Qué?- le miré directamente a los ojos, estos estaban más brillantes que nunca
-Te amo- él se acercó y me beso con delicadeza

Poco después sentí cómo nos hicimos uno y tuve que morder mi labio para no soltar un profundo suspiro, sus movimientos eran suaves y delicados, se notaba que él no quería hacerme daño en ningún momento. Teníamos una mano entrelazada, la otra la tenía posada en su espalda atrayendole más cerca y la de Lou estaba apoyada en el colchón, él estaba produciendo en mi sensaciones que nunca había conocido, una de ellas era está. Todo estaba transcurriendo entre besos, sus delicados movimientos en mi interior y respiraciones agitadas, pero en un momento dado una nueva sensación surgió en mi, sentí cómo él también notó aquello.

-Louis- suspiré frente sus labios

Sus movimientos se volvieron más bruscos, yo arqueé mi espalda mientras él besaba mi cuello, una fina capa de sudor cubría nuestros cuerpos, de repente una explosión de placer recorrió nuestros cuerpos y dejé escapar un pequeño gemido. Louis se tumbó a mi lado en la cama, nuestras respiraciones fueron volviendo a la normalidad y él me abrazó fuertemente, aún sentía cómo nuestros cuerpos irradiaban calor.

-No te separes nunca de mí- le dije
-Nunca- él se acercó y me dio un beso delicado

Cuando mi respiración se relajó y todo volvió a la normalidad sentí cómo una oleada de cansancio recorrió mi cuerpo, no mucho después sentí cómo me quedé dormida profundamente entre los brazos de Louis.

*Narra Louis*

Una brisa fría que entraba por la ventana estaba despertandome, poco a poco fui abriendo los ojos y finalmente me desperté, Sam estaba tendida a mi lado, ella me estaba abrazada fuertemente a mí y seguía durmiendo mientras con su expresión de tranquilidad emanaba paz, mi mente voló a la noche anterior, yo la había hecho mía y aquello había sido increíble, yo ya había estado con otras personas antes de Sam, pero nunca había sentido aquello con nadie, debe ser verdad eso de que nada es lo mismo cuando estás enamorado pensé para mí mismo. Yo la amaba y no me imaginaba estar separado de ella, todo a su lado estaba siendo increíble. Aún seguía pensando cuando escuché una débil risita junto a mí, ella se había despertado.

-Buenos días cielo- ella se acercó a mí y me dio un corto beso
-¿Has descansado bien?- le pregunté mientras ella me miraba con sus enormes ojos azules
-Mejor que nunca- sonrió mientras entrecerraba los ojos
Metí mis manos debajo de las sábanas y comencé a hacerle a cosquillas en los costados, ella comenzó a reírse fuertemente y pedirme que parase, de repente ella se sonrojó muchísmo.

-¿Qué pasa?- le pregunté con una bébil risa
-Aún estoy desnuda- dijo sonrojada sin mirarme mientras se enrollaba en las sábanas
-¿Y que pasa?- reí
-Louis, qué me da verguenza- ahora sí me miró riendo
-Si ya te he visto desnuda ¿Qué más da?- reí
-¡Louis!- me dio un bébil puñetazo en el pecho
-¿Qué?- levanté mis manos riendo- si es verdad
-Ya, pero no es la misma situación- me dijo seria mientras se sentaba en la cama y luego se rió
-Bueno, ve a vestirte- le señalé el baño de su habitación
-Ya voy- dijo mientras bajaba de la cama reliada en las sábanas y recogía su ropa interior que estaba tirada en el suelo

Me reí ante la escena, ella siempre seguiría siendo tan tímida y aunque la hubiera visto mil veces más desnuda le seguiría dando vergüenza, ella entró en el baño y minutos después salió con mi camiseta blanca, que le quedaba grande, unas calzonas anchas y con el pelo recogido en un moño despeinado.

-¿Ya estás cómoda?- reí
-Sí- puso cara de enfadada
-Ven aquí- abrí mis brazos

Ella se abrazó a mí y apoyó su cabeza en la curva de mi cuello, sentía con Sam estaba sonriendo, yo le besé en la frente, ella se acercó a mí y me beso fuertemente.

-Hey hey- me separé riendo- tú estás muy vestidita y muy insensible, pero te recuerdo que yo sigo en bóxers, no querrás volver a despertar a la bestia ¿no?- reí fuertemente

Sam se sonrojó inmediatamente y se giró de modo que me daba la espalda, solo lo había hecho para molestarla porque me encantaba ver esa faceta tan, no sé, dulce de ella.

-Sam- puse una mano en su hombro y me reí
-Déjame- ella se rió
-¿Me perdonas?- dije alargando la 'a'
-Sólo si me preparas el desayuno- me miró sobre su hombro y rió
-Te aprovechas de mí- reí
-Es broma, pero cómo vuelvas a hablar de la 'bestia'- señaló mis bóxers- no te libras de hacerme el desayuno- rió
-Vale- reí

Los dos estábamos riendo y gastandonos bromas cuando de repente mi teléfono móvil sonó, Sam me miró extrañada yo cogí el móvil y miré quien era, Harry me estaba llamando pero no sabía para qué.

*Narra Sam*

Louis cogió el teléfono y me indico que esperase un momento que iba al salón para hablar, yo estaba extrañada, eran solo las nueve de la maña ¿Quién le iba a llamar a estas horas? Esperé sentada en la cama a que él volviese y pasados unos minutos él entró en mi cuarto con una cara que hizo que me preocupase.

-¿Louis qué pasa?- me levanté
-Sam, sientate ven- el se sentó en el colchón y me senté sobre sus piernas
-Me estás asustando- le dije

Él tenía su expresión desencajada, parecía estar destrozado por algo que le habían dicho en esa llamada, y yo tenía mi corazón palpitando rápidamente porque no sabía lo que él me iba a decir.

-Han adelantado las fechas para el tour y me tengo que ir hoy- su voz era temblorosa

Sentí cómo las lágrimas calientes se estaban agolpando en mis ojos, no pude resistir más y estas empezaron a caer sobre mis mejillas, me abracé fuertemente a Louis y él hizo lo mismo.

-No quiero separarme de tí- sollozé mientras le miraba a los ojos
-Yo tampoco, pero es mi trabajo Sam- sus ojos estaban brillosos, él no quería llorar delante de mí
-Prómeteme que no te vas a olvidar de mí- sollozé
-No me olvidaría de tí ni en mil años- él puso su mano en mi nuca y me besó
-Te quiero
-Eres lo más importante para mí y un puñado de kilometros no va a poder con nosotros Sam- me miró a los ojos

Las lágrimas seguían cayendo, no podía parar de llorar no me imaginaba estar separada de él, mucho menos ahora, yo le amaba.

-¿Cuánto tiempo es?- lloré
-Un mes, depués nos tomaremos un par de semanas para descansar- me dijo triste
-Voy a darme una ducha para despejarme- le dije mientras me limpiaba las lágrimas
-Vale- él me sonrió débilmente

Fui al cuarto de baño, me quité la ropa rápidamente y entré en la ducha, él agua golpeaba fuertemete sobre mi cuerpo, pero yo era capaz de distinguir las lágrimas ardientes que rodaban sobre mis mejillas, en un momento dado el agua seguía cayendo sobre mí y yo me agaché en la esquina de la ducha y me acurruqué llorando mientras el agua caía sobre mi cuerpo, no quería estar separada de él, dejé escapar algún que otro grito de frustración que fue silenciado por el golpeteo del agua en la ducha. Me resultaba increíble pensar lo cerca que estuvimos anoche y lo lejos que nos encontraríamos en cuestión de horas, yo aún sentía el tacto de Louis y tenía su olor impregnado en mi piel, recordaba sus besos cálidos con toda claridad, el calor que irradiaban nuestros cuerpos, y ahora solo quedaba un profundo frío en el interior de nuestros corazones, maldita distancia mascullé para mí misma. Minutos después salí de la ducha, me sequé rápidamente, me puse mi ropa interior y volví a colocarme la camiseta de Louis, aspiré su olor dulce que me embriagaba, ahora mismo solo quería sentirle cerca y evitar cualquier pensamiento de lejanía. Salí del cuarto de baño, Louis estaba tumbado en la cama mirando hacia el techo sin expresión, sus ojos tenían un extraño tono rojizo que mostraba que tambien había dejado escapar algunas lágrimas, me dirgí a mi aramario y saqué unos jean ajustados que me coloqué rápidamente , y también me puse mis vans.

-¿A qué hora te vas?- pregunté conteniendo las lágrimas
-A las once, se pasan aquí recogerme los chicos luego iremos a mi casa a coger todas mis cosas e irnos- me respondió
-Prométeme que nada va a cambiar-las lágrimas volvieron a escapar
-No va a cambiar nada Sam, vamos a estar un mes sin vernos, pero yo te amo y eso no va a cambiar nunca creéme, hablaremos todos los días por teléfono y podermos vernos por Skype- me dijo abrazandome
-Eres lo mejor que me ha pasado nunca Louis- sollozé
-Tú eres mi vida Sam, sin tí yo no valdría nada- me besó

************

La furgoneta de los chicos estaba aparacada en mi calle, ellos tocaron el claxon indicandonos que ya habían llegado, de la mano de Louis salimos de casa, los chicos fueron bajando de uno en uno para saludarnos, primero se me acercó Niall.

-Hola cielo ¿Cómo estás?- él me miró preocupado
-He estado mejor- intenté sonreír
-Ya verás cómo el tiempo pasa rápido y dentro de nada ya estarás soportando a este imbécil- señaló a Louis y me abrazó consolándome
-Muchas gracias Niall- sollocé
-De nada Sam, soy tu amigo y me preocupo por ti- me dio un beso en la mejilla

Harry estaba cabizbajo y tenía las manos en los bolsillos, lentamente se acercó a mí y sin decir nada me abrazó fuertemente, yo siempre había tenido una conexión especial con él y cuando él me abrazó no pude evitar llorar, él me escuchó y se separó para mirarme.

-No llores preciosa- me limpió las lágrimas con los pulgares
-No puedo evitarlo Harry, no quiero estar separada de él- sollozé- tengo miedo de que me olvide
-No tengas miedo, él te ama con todo su corazón y te prometo que él no te va olvidar- me sonrió tranquilizadoramente
-Muchas gracias pequeño- le alboroté el pelo
-De nada y no quiero verte llorar más- me guiñó un ojo

Liam y Zayn se acercaron juntos y me abrazaron entre los dos y me dieron ánimos, estos chicos eran muy buenos para mí y me alegraba mucho de haberlos conocido, cuando ellos dos se alejaron miré a Louis, había llegado la hora, tenía que despedirme de él, me acerqué llorando y él estaba aguantando no llorar.

-Te amo- le abracé con fuerza
-Yo también, nunca te voy a olvidar ¿Te enteras? Nunca Sam- me abrazó
-Estar separada de ti va a ser horrible- mascullé
-Te prometo que hablaremos todos los días y que voy a estar ahí para hacerte reír con mis tonterías- me sonrió débilmente
-Nunca me dejes Louis, nunca- sollocé
-Te amo Sam, lo eres todo para mí

Él se acercó para besarme, sus labios me transmitían tranquilidad, estar con él me hacía sentir segura, mientras me besaba sentí cómo una lágrima se deslizaba sobre mi mejilla, pero para mi sorpresa esa lágrima no era mía, era suya.

-Te tengo que dar algo- me dijo cuando nos separamos mientras se secaba sus lágrimas con el dorso de la mano
-Vale- le sonreí
-Toma- él me dio la pulsera que siempre llevaba puesta y me la ató a mi muñeca- cada vez que la veas piensa que falta menos para verme y recuerda los buenos momentos que hemos pasado juntos
-Sí, yo también te voy a dar algo- me quité una pequeña cadena con mi nombre grabado que siempre llevaba y se la entregué- para que me recuerdes- le sonreí
-Cada vez que la vea te recordaré sonriendo y pasando buenos momentos conmigo- me besó
-Me tengo que ir Sam- me dijo triste
-Te amo- le respondí
-Yo más mi vida- me dijo mientras andaba hacia la furgoneta y los chicos se despedían con la mano

Vi cómo la furgoneta se perdió entra la multitud del tráfico y las lágrimas rodaban sobre mis mejillas, entonces entré en casa y me senté detrás de la puerta mientras lloraba desconsoladamente, pensé en todo lo vivido con Louis y en cómo le quería y ahora, ahora, solo quedaba un enorme vacío.