jueves, 11 de julio de 2013

Capítulo 11.


*Narra Sam*

El Jueves había pasado muy rápido, me limite a ir a la universidad y por la tarde me quede en casa, había intentado contactar con Louis porque a decir verdad estaba muy raro desde nuestro encuentro con Ashton en el supermercado, yo le llamé pero no me cogió el móvil y, como no salí aproveché para adelantar una presentación que tenía para la clase de marketing. Esta mañana me había encontrado con Ash en la universidad y, me había invitado a ir a una discoteca esta noche con él, tenía muchas ganas de ir y, bueno más que nada porque Ashton cada vez me llamaba más la atención y, él parecía también estar interesado en mí. Él me había dicho que me recogería a las diez en casa y, desde aquí ya vamos a la discoteca, ahora mismo eran las cuatro de la tarde y, había terminado de comer no hacía mucho, no tenía nada que hacer así que había decidido poner una película, me levanté del sofá y, rebusqué en la estantería buscando alguna que me gustase, elegí 'Pretty Woman' esa película siempre me había gustado e incluso ya me sabía algunos diálogos. Me preparé un cuenco de palomitas y cogí una lata de Nestea, estaba sentada en el sofá, tenía las piernas totalmente estiradas y yo estaba apoyada en el brazo del sofá, pulsé el mando del DVD y la película comezó, la verdad era que Julia Roberts en esta película era una actriz magnífica. Estaba viendo la película, que ya iba por el final, cuando mi teléfono móvil empezó a sonar, me levanté rápido del sofá y, cogí el móvil que estaba en la cocina.

-¿Sí?
-Hola Sam
-Hey Lou, ayer te llamé pero no me contestaste a las llamadas- le dije
-Ayer estuve fuera y, para que nadie me molestase deje el móvil en casa- me contestó
-Ah bueno, no pasa nada- dije amable y, me volví a sentar en el sofá
-¿Hoy nos podemos ver?
-Um no Louis- dije
-¿Por?
-Esta noche voy a la discoteca con Ashton
-¿Otra vez ese tío?- noté que estaba enfadado
-Sí, él es simpático y, bueno a mi me gusta un poco- le dije
-Sam, ese tipo me da mala espina
-¿Sabes Louis? Yo eligo con quién tengo que salir y, tú no te tienes que entrometer ahí- mi voz se volvió más áspera
-¡Encima de que me preocupo de tí!- me gritó
-Pues no te preocupes por mí porque no hace falta y, ya no soy una niña de cinco años- le grité
-¡Sam ese tío no es lo suficientemente bueno para tí!
-¿Y tú sí? Vete a la mierda Louis- le dije mientras la rabia recorría mi cuerpo

Tiré el teléfono en el sofá y, cogí un cojín y lo tiré con fuerza, no entendía porque Louis no me apoyaba en mi decisión de conocer a Ash y, mucho menos que me tratase cómo una simple mocosa que no sabe nada sobre la vida, dios odiaba que me tratase así, la rabia recorría mi cuerpo en estos momento y, me mente no podía pensar otra cosa. No mucho más tarde me tranquilice un poco y, me llevé las manos a la cara y me tapé ¿Pero qué acababa de hacer? Le había gritado a mi mejor amigo, él único que siempre había estado a mi lado, quizás él solo estaba preocupado y no quería que me hiciesen daño, 'Sam eres la persona más estúpida del mundo' pronuncié para mí misma, luego me levanté y recogí el cojín que había tirado y, comprobé que el móvil estaba bien y, que no se había roto nada al tirarlo, tenía el cojín en mis manos me lo llevé al vientre y lo abracé mientras me deslizaba detrás del sofá, estaba sentada en el suelo llorando, yo no quería perder a Louis y, antes le había gritado y le había hablado de una manera muy desagradable, con el dorso de la mano me sequé las lágrimas, cogí aire, me levanté del suelo, me sacudí la ropa y luego pronuncié en voz alta 'Todo va a salir bien, sécate las lágrimas y sigue hacia delante'. Me giré para ver el reloj, eran las siete y, tenía que empezar a arreglarme, hoy quería pasarlo bien en la discoteca con Ashton y, decidí dejar de pensar en lo que había sucedido antes. Subí las escaleras y, entré en mi cuarto para coger la ropa interior y, lo demás, luego entré en el cuarto de baño para darme una ducha. Estuve bajó el grifo bastante tiempo, necesitaba despejarme y, la ducha lo había conseguido, en ropa interior y el pelo mojado andé hacia mi cuarto, cuando entré en la habitación abrí el armario y cogí un vestido ajustado en el pecho y luego se volvía suelto de color coral, unos tacones rosa, mi chaqueta vaquera para ponermela encima y un collar dorado con otros colores mezclados.


Una vez que ya estaba vestida, me sequé el pelo y, cogí mis planchas, me alisé la melena que, me llegaba por la cintura y, me recogí dos trenzas finas a cada lado y, las uní con un par de horquillas en la parte trasera de mi cabeza. Me pinté los ojos con un lapiz delineador de color azul, para que resaltase mis ojos, me puse rímel, colorete y gloss. Bajé al salón y miré el reloj de nuevo, eran las nueve menos veinte, cogí un bolso y guardé las llaves de mi casa, dinero, el maquillaje por si me retocaba y, el móvil. El timbre sonó y, fui a abrir la puerta, me encontré a Ashton vestido con una camisa, unos pitillos azul marino y, unos zapatos color camel.

-Wow estás preciosa- me miró de la cabeza a los pies mientras silbaba
-Tú también- le sonreí y, para mí sorpresa él me beso
-Bueno, súbete que tenemos que irnos- señaló una moto
-Vale- di un saltito y me monté en la parte de atrás
-Agarráte fuerte- se subió en la parte delantera y sitúo mis manos en su cintura

La moto arrancó y, nos dirigimos hacia la discoteca mientras iba fuertemente abrazada a Ashton en aquella fría noche de Enero.

*Narra Louis*

Desde mi conversación con Sam estaba fatal, ella seguramente me odiaba ahora mismo pero, yo tenía la culpa por entrometerme, ella llevaba razón, era libre para estar con quién quisiese y, yo no era nadie para meterme ahí, la otra noche la idea de volver a Londres pasó por mi mente pero, poco después la descarté no iba a abandonar a Sam y, además ahora mismo en mi casa rodeado de mi familia estaba muy bien y, por un par de ratos tontos no iba a desperdiciar el tiempo con ellos. Ahora mismo no tenía ganas de nada, ella ahora mismo debía estar con el maldito Ashton besándose o haciendo otras cosas que preferia no pensar porque, la simple idea de aquello me daba ganas de golpear a ese gilipollas, yo estaba realmente mal y, necesitaba desahogarme con alguien, cogí mi móvil y pulsé su nombre, los pitidos sonaron y, luego su voz grave apareció al otro lado de la línea.

-¿Diga?
-Harry, necesito hablar contigo- le pedí
-Claro Louis, yo te escucho para eso estamos aquí tío- escuché su voz intentando animarme
-Bueno la culpa de todo esto la tien una chica- suspiré

Le comencé a contar lo sucedido con Sam desde que me volví a encontrar con ella en Hall Cross y, todos los sentimientos que habían surgido en mí a causa de ella, él me dejó hablar y, se limitó a escucharme, pasaron aproximadamente quince minutos cuando terminé de explicarle todo.

-Lou, siento decirte esto pero, estás enamorado de tu mejor amiga- me dijo
-Y encima ella ahora mismo está interesada en un gilipollas- dije tristemente
-Lucha por ella Louis, tú la conoces, él no, tú sabes cómo hacerla sonreír y divertirse, él no, aprovecha todas tus cartas a favor y, consíguela- me animó
-Eso intento pero, a veces siento que no puedo luchar porque ella no me ve como algo más que un amigo Harry, además hace unas horas he discutido con ella por decirle que el chico que está conociendo me da mala espina y no quiero que le haga daño- le conté
-Si ella de verdad te quiere y, te considera como su mejor amigo, no estaréis mucho tiempo enfadados- me contestó
-Ojalá sea verdad Hazza- le dije
-Ya verás que sí tío y, animate anda no me gusta verte así- me animó
-Vale y, muchas gracias por escucharme Harry- le dije
-De nada y, que sepas que me tienes para lo que sea Louis
-Gracias por todo tío

Poco después colgué el teléfono, tenía las esperanzas renovadas quizás era verdad lo que Harry decía y, si luchaba por ella la conseguiría, yo debía estar con Sam, yo la quería más que a nadie y, daría lo que fuera por poder besarla y, abrazarla, de momento lucharía por ella y, haría todo lo posible para que ella me vise como algo más que su mejor amigo.

*Narra Sam*

El local estaba lleno, había muchísima gente bailando y bebiendo, el ambiente era bueno a decir verdad, Ashton y yo estábamos sentados en una especie de sillones alrededor de unas mesas de color negro, la música estaba muy alta y, cuando hablábamos teníamos que levantar bastante la voz, yo me estaba tomando un Malibu y, Ashton ron con Coca-cola, él estaba muy simpático conmigo y, me lo estaba pasando muy bien. Ash se me acercó para decirme algo al oído pero, se quedó a medio trayecto.

-Hueles tan bien- me susurró en el oído y poco después sentí cómo besaba mi cuello y su lengua saboreaba mi piel
-Ash...- se sentía tan bien que no pude rechistar
-Shh dejame a mí- subió la cara y me miró a los ojos mientras se acercaba a mis labios

Nuestros labios rozaron y, poco después sentí el contacto de sus suaves labios sobre los míos, él mordió mi labio inferior y, tuve que reprimir un profundo suspiro, mis labios se entreabrieron y su lengua entró en mi boca, él me besaba con ganas y, yo me limitaba a disfrutar el momento, mientras nuestras lenguas luchaban entre nuestros labios, Ash desplazó su mano a mi muslo y, empezó a recorrer el camino con sus dedos, cuando se estaba acercando a aquella zona prohibida me separé de él y le cogí la mano.

-No vayas tan rápido por favor- le dije mientras jadeaba
-Vale- me dio un pequeño beso
-¿Quieres ir bailar?- mientras se lo preguntaba el cogió mi mano y, me levantó del sillón

Nos dirigimos a la pista de baile, había muchos jóvenes bailando borrachos, incluidos nosotros, empezó a sonar una canción rápida y yo estaba bailando pegada a Ashton, él me agarraba por las caderas, él volvió a dirigirse a mi cuello y, lo lleno de besos húmedos.

-Ven conmigo a casa nena- me susurró en el oído mientras me mordía el lóbulo
-Yo..yo aún no estoy preparada para eso Ashton- sentí que aquello le chafó los planes
-Vale- respondió cortante pero seguimos bailando

El sudor recorría nuestros cuerpos, hacía mucha calor ahí dentro y, me dolían ya los pies de tanto bailar, me separé de él índicandole que estaba cansada.

-Voy a comprar una bebida, tengo muchar calor ahora vuelvo- le dije
-De acuerdo- Ashton se quedó en la pista de baile

Yo andé hacia la barra, había mucha gente pero, me colé en un hueco y, el camarero me atendió rápidamente, era un chico rubio y, parecía ser joven.

-¿Qué quieres guapa?- me preguntó mientras limpiaba la barra
-Un cubata por favor- saqué el dinero y, se lo entregué
-Aquí tienes- me entregó un vaso de tubo, di un trago y, la calor desapareció un poco

Me dirigí a la pista de baile de nuevo y, cuando llegué no me creía lo que estaba viendo, Ashton estaba manoseando a una morena de exageradas curvas que, parecía estar pasando un buen rato por las caras que ponía, él tenía la mano recorriendo sus piernas y, su pecho mientras le besaba el cuello, la rabia surgió en mí y le di un puñetazo en el hombro.

-¿Pero tu de qué vas?- el se giró sorprendido y, me miró con una sonrisa burlona
-Yo no tengo nada serio contigo y, puedo estar con quién me plazca ¿entiendes?- me dijo
-Creo que necesitas refrescarte un poco- le tiré el contenido de mi vaso y me giré para irme, cuando sentí su brazo agarrandome
-Que sepas que eres una calientapollas- me dijo con un risa burlona
-Eres un cerdo- le dije mientras le daba una cachetada

Corrí hacia la salida de la discoteca, sentía las lágrimas calientes agolpandose en mis ojos pero, demasiado tarde, éstas empezaron a rodar por mis mejillas, salí fuera del local y, me senté en unas escaleras que había en el parking de allí, me tapé la cara con las manos, aquel tío era un cerdo y había jugado conmigo, yo no estaba lllorando por él, nunca lloraría por un gilipollas así, lloraba de frustación ¿Por qué nunca encontraría a un chico adecuado? El amor se había puesto en contra de mí. Poco después ya estaba más tranquila aunque seguía llorando ¿Ahora que hacía? ¿Cómo volvía a casa? Ni siquiera sabía como llegar andando hasta mi casa, de repente pensé una cosa, yo sabía que él nunca me fallaría y, le llamé.

-¿Sí?- su voz dormida sonó al otro lado del teléfono
-Louis por favor tienes que venir a buscarme- sollozé
-Sam ¿Qué te ha pasado? ¿Dónde estás?- su voz sonaba asustada
-Estoy en la discoteca 'Adelphi Club'- le dije
-Voy ahora mismo para allá- me dijo

Colgué el teléfono y, esperé sentada en las escaleras a que Lou llegase, cómo había sido tan tonta e incluso había discutido con mi mejor amigo por defender a aquel gilipollas, minutos después vi un coche llegar al parking, los focos me deslumbraban, él conductor aparcó rápidamente y salió del coche, buscando a alguién con la mirada, era Louis, me levanté de dónde estaba y corrí hacia a él.
Cuando le abracé fue imposible retener las lágrimas, Louis me estaba abrazando fuertemente contra su pecho intentando tranquilizarme pero, yo seguía llorando, su respiración estaba agitada, él estaba realmente preoucupado.

-Sam ¿Qué ha pasado?- me separó de él mientras me miraba
-Perdoname Louis- me limpié mis lágrimas
-Claro que te perdono Sam- me besó la frente- ¿Pero qué ha pasado?
-Tú llevabas razón, aquel tío era un cerdo y, solo me ha utilizado- las lágrimas volvieron a surgir
-Ese hijo de p..- se reprimió y me volvió a abrazar
-¿Cómo ha podido hacerme eso?- sollozé
-¿Exactamente qué te ha hecho?- me preguntó

Le conté todo entre sollozos y, cuando terminé vi cómo los ojos de Louis se volvieron más oscuros y, sus mandíbulas se acentuaron bajo su piel, él estaba enfurecido pero, no intento hacer nada y simplemente se quedó consolandome.

-Louis perdoname por favor, yo no quería discutir contigo- le dije
-Repito, ya estás perdonada, yo no puedo estar sin tí Sam y, mucho menos enfadado
-Ere íncreible Louis- le abracé

Nos quitamos del parking y, nos montamos en su coche, él me acercó a casa y, cuando me bajé me quedé mirando a Louis.

-¿Te puedes quedar hoy conmigo? No quiero estar sola- le pedí
-Si tú quieres me quedo- me dijo
-Quedate por favor- le dije
-Vale

Yo estaba parada en la puerta de mi casa con los tacones quitados y, viendo cómo Louis aparcaba el coche, poco después se bajó y, se acercó a mí, los dos entramos en casa. Yo me puse el pijama y, me recogí un moño despeinado mientras Louis estaba en el salón.

-Louis ven- le llamé desde mi cuarto
-Voy- escuché cómo subía las escaleras

Yo estaba sentada en la cama, con las rodillas pegadas a mi pecho, él entró por la puerta y, se me quedó mirando, de una forma que no supe distinguir, luego él se sentó en la cama a mi lado. Yo me acerqué y le abracé, no me quería separar de él nunca más, los dos permanecimos en silencio un rato.

*Narra Louis*

Los dos estábamos en su cuarto, sentados en la cama abrazados y en silencio, antes en el parking cuando Sam me contó todo lo que había sucedido me dieron ganas de matar a aquel gilipollas pero, yo no podía pelearme con ese tío, Sam no se mercía más ocasiones como la sucedida en la discoteca. De repente la voz de Sam sonó.

-Louis ¿Por qué nunca encuentro un chico que me quiera?- me dijo
-Si supieras que tienes aquí a uno que se muere por tí- susurré para mí mismo
-¿Qué has dicho?- me preguntó
-Nada- le sonreí
-Los tíos son unos hijos de puta- dijo
-Oye ¿Y yo?- le dije en broma para animarla
-Bueno, todos menos tú- me sonrió débilmente
-Eso está mejor- sonreí
-No entiendo cómo ha jugado conmigo de esa manera- empezó a llorar
-Sam, no llores más por favor- le cogí la cara entre las manos y le besé la frente
-No puedo evitarlo Lou- sollozó
-Te comprendó- limpié las lágrimas de sus mejillas con mis pulgares
-Debo estar horrorosa- se rió
-No digas tonterías, tú siempre estás hermosa- le dije
-Gracias por estar siempre a mi lado Lou, por apoyarme siempre, por animarme y, por ser la única persona que se preocupa por mí- me miró y me abrazó más fuerte
-Siempre estaré a tu lado Sam
-Yo también Louis- me dijo

Cada vez estaba más enamorado de Sam, yo la quería y no soportaba tenerla lejos de mí, ella era especial, me hacía siempre reír, y con ella me lo pasaba genial y, era tan guapa que no podría definir nunca su belleza, sus ojos azules con una simple mirada me cortaban la respiración y, es que a Sam le pertenecía mi corazón, yo la amaba.

-Estoy cansada- me dijo mientras bostezaba
-Yo también, si quieres duermo en el sofá- la miré
-No por favor, no quiero sentirme sola, quiero dormir abrazada a tí Lou- su comentario me pilló de improviso
-Vale Sam- le sonreí

Me tumbé en un lado de la cama y, ella se tumbó en el otro lado y, apoyó su cabeza en mi pecho mientras yo la abrazaba, mi corazón latía rápidamente, su cercaní me poní nervioso pero, luego me acostumbre y me tranquilicé, luego sentí como la respiración de Sam se reguló y, vi que ella se había dormido, era tan perfecta y, cuando dormía emanaba paz, me encantaba observarla cuando dormía pero, poco después yo también me dormí con Sam entre mis brazos.

martes, 9 de julio de 2013

Capítulo 10.


*Narra Sam*

Tenía los codos apoyados en el lavabo y las palmas de las manos tapándome la cara, aún era Miércoles, no soportaba más la rutina de los horarios en la universidad y, para colmo hoy no había dormido nada, me quité las palmas de las manos y me miré en el espejo, tenía unas ojeras enormes, incluso me reí de mi aspecto, ahora mismo parecía una loca escapada de un manicomio. Me di una ducha intentando que se me quitase el sueño y mejorar mi aspecto, funcionó un poco, ya estaba más espabilada y bueno mis ojeras, las ojeras seguían ahí pero, eso con un poco de maquillaje se soluciona, dije para mí misma, con las esperanzas renovadas me fui a mi cuarto a prepararme para un nuevo día de números, operaciones matemáticas y otras cosas.

********

Estaba sentada en uno de los bancos que rodeaban el césped del campus, tenía el móvil en la mano y, estaba intentando contactar con Louis pero, no me cogía el teléfono así que supuse que seguiría durmiendo, más tarde lo volvería a intentar. Vi a mi amiga Zoe y, me levanté del banco y caminé hacia ella, cuando estaba al lado le agarré del brazo y, ella miró extrañada hacia su lado.

-Que soy yo tonta- le dije con voz cantarina mientras me reía
-Me habías asustado- me sonrió

Zoe era una de las chicas más guapas que yo había visto nunca, tenía los ojos de un color entre azul y verde, una larga melena de color negro y era alta, a diferencia de mi, y muy esbelta, por eso cuando salíamos todas mis amigas juntas ella era la ligona del grupo. Seguimos caminando hasta entrar en la universidad, ahora coincidíamos en la clase por lo que, también me acompañó por el pasillo y en la clase nos sentamos juntas. Ahora tocaba gestión comercial y, el profesor de esta clase me daba sinceramente miedo, siempre tan estricto y tan cuadriculado, no lo soportaba. La clase empezó nada más que él entró por la puerta, hoy nos estaba explicando algunas operaciones necesarias en la gestión de una empresa y, yo estaba prestando mucha atención para no perder ni un detalle además, estaba escribiendo todo lo que decía en una libreta de apuntes, de repente escuché a Zoe susurrándome.

-Sam, Sam- me susurró
-Espera, estoy copiando lo que dice- le hice un gesto con la mano
-Sam tu móvil está sonando- me indicó
-¿Qué? Mierda- mascullé y me giré hacia mi bolso
-Señorita sería tan amable de apagar el teléfono en el horario de clase- demasiado tarde el profesor se había dado cuenta y, toda la clase me estaba mirando

Saqué el móvil del bolso y, miré quien me había llamado, había sido Louis, no se había acordado de que estaba en clase susurré para mí y, luego apagué el móvil rápidamente y lo volví a guardar.

-Gracias, ahora sigamos con la clase- pronunció el profesor

La clase continuó y volví a ponerme a coger apuntes, este trimestre no me podía quedar ninguna y los exámenes finales estaban a la vuelta de la esquina.

*********

Estaba saliendo de la universidad mientras marcaba el número de Lou, mientras los pitidos del teléfono sonaban vi pasar a Susan y la saludé con la mano a lo que ella me respondió con una sonrisa, al otro lado del teléfono escuché cómo saltaba el buzón de voz ¿Pero por qué no cogía el móvil? Seguí andando hasta dónde estaba aparcada mi scooter, me monté en ella y arranqué con destino a mi casa. Cuando llegué abrí la puerta rápidamente y entré en casa, directamente me fui a la cocina a preparar algo, hoy tenía mucha hambre. Mientras pensaba en que iba a hacer de comer volví a coger el teléfono para llamar a Louis, esta vez sí respondió.

-¿Sí?
-Menos mal que respondes, te he llamado tres veces- le dije
-Perdón, estaba fuera de casa y no me había llevado el móvil- me respondió
-¿Nos podemos ver hoy?
-Sí ¿Pero a dónde vamos a ir?
-Mmm- mientras hablaba estaba mirando la despensa- ¿Me acompañas al supermercado? No tengo casi nada de comida y tengo que llenar la despensa.
-Vale
-Esperame en e 'Tesco' que hay cerca de mi casa
-Esta bien ¿A qué hora?
-A las 5
-De acuerdo, hasta luego Sammy
-Adiós Lou

Colgué el teléfono y lo dejé en la encimera de la cocina, notaba a Louis distante no sabía que le pasaba pero, estaba raro le notaba cómo más serio, pensando en eso me puse a cocinar. Ahora mismo estaba comiendo en la mesa del comedor, estaba muy cansada, cuando terminé dejé los platos en el fregadero y me fui al salón. Estaba sentada en el sofá viendo la tele y, de repente me entró mucho sueño, tanto que me acurruqué y me eché dormida, prometiéndome a mí misma que solo iban a ser cinco minutos.

*Narra Louis*

Sabía que cuando había hablado con Sam estaba muy serio con ella, no tenía culpa de nada pero, estos días estaba triste, primero porque yo no quería querer a Sam y segundo porque me sentía frustrado de no poder hacer nada yo tenía que seguir aparentando que era solo su amigo, para no perderla y, para no hacerme daño a mí mismo, ella estaba conociendo a el tal Ashton y, yo no era nadie para entrometerme ahí. Yo había escuchado las dos veces anteriores que Sam había llamado a mí móvil antes de que yo lo cogiera pero, simplemente antes no había contestado porque no tenía fuerzas para aparentar estar bien y, no quería preocuparla. Ahora estaba tirado en la cama mirando hacia el techo, yo nunca había sentido nada así, algo tan fuerte, ese sentimiento que hace que prefieras su felicidad antes que la tuya. El amor daba asco.

*Narra Sam*

Me giré en el sofá y la luz me dio en los ojos, entonces me levanté bruscamente y me giré para mirar el reloj, eran las cinco menos diez, me había quedado dormida e iba a llegar tarde al supermercado. Corrí hacía mi cuarto y, me puse unos pitillos negros, una camiseta blanca de los 'Rolling Stones' y, mis vans, en el pelo me recogí una cola alta y de maquillaje rimel y gloss. Bajé rápidamente al salón y, cogí las llaves, la cartera y mi móvil y todo esto lo metí en un bolso grande de color negro, antes de salir me puse una chaqueta vaquera y un fular y, me giré a mirar el reloj eran las cinco y el 'Tesco' quedaba a diez minutos. Salí de casa y, empecé a andar rápido, cuando ya llegaba poco para llegar allí di una pequeña carrera, de lejos vi a Louis apoyado en la pared y sosteniendo el móvil en sus manos, empecé a andar y vi cómo el miró hacia donde yo estaba ¿Por qué era tan jodidamente guapo? Pensé y luego yo misma me reprendí, no podía mirarlo de ese modo. Seguí andando hasta llegar hasta dónde estaba él y me disculpé.

-Perdón por llegar tarde, me había quedado dormida, lo siento- le dije
-No pasa nada Sam- me sonrió
-Bueno vale- le sonreí y Louis se acercó para darme un beso en la mejilla
-Estas guapísima- me susurró en el oído produciéndome un escalofrío que me recorrió de la cabeza a los pies
-Tú también- le dije mirándole a los ojos

Sentí cómo Louis no se esperaba ese comentario y, se quedó un poco cortado pero, si él me decía que estaba muy guapa y él también lo estaba ¿Por qué no decirlo?

-Ejem- carraspeó- entremos a comprar- me dijo
-Vale- le sonreí

Al entar en el supermercado cogí un carro de estos que se usan cuando vas a comprar mucho, la verdad era que tenía la despensa casi vacía y me hacía falta de todo pero, también tenía que saber administrar bien la asignación mensual que me daban mis padres.

-Dejame llevar el carro Sam así tú ya vas echando lo que necesites- me miró
-Me parece bien- le sonreí

Paseamos por los pasillos de la tienda, el carro ya estaba medio lleno, cuando pasamos por el pasillo de los congelados, cogí muchas cosas.

-¿Cuántas pizzas acabas de coger?- Louis rió
-Diez y, sí soy exagerada- le miré riendo
-Espero que algún día me invites a comer pizza- me guiño un ojo
-Ya sabes que sí lo haré Lou- le sonreí

Estaba caminando por el pasillo de los dulces, galletas, helados y, más cosas, cogí varios paquetes de Oreos, tarrinas de helado y, otros dulces variados, cuando me giré para dejarlo en el carro vi a Louis aguantando la risa y, cuando vi el carro lo había llenado de golosinas, galletas y, toda cosa que comestible que fuera dulce.

-Eres peor que un niño pequeño lo sabes ¿no?- me reí
-Sí pero, te ha encantado que haya cogido todo esto- me miró riendo
-La verdad es que sí- le sonreí
-Por cierto Lou ¿Cuándo vuelves a el tour?- le pregunté
-No te preocupes, aún tienes un mes para disfrutarme- me guiñó un ojo mientras reía
-Tonto pero, en realidad no sé que voy a hacer cuando estés fuera
-Aw Sammy, yo también te voy a echar mucho de menos- me abrazó

Terminamos de llenar el carro y, nos dirigimos a la cola, había mucha gente y, por casualidad me encontré con Ashton, cogí a Louis del brazo y le dije que viniese, me acerqué a Ashton y le toqué en el hombro.

*Narra Louis*

Vi cómo Sam llamaba a un chico tocándole el hombro, el se giró y cuando la vio la abrazó y le besó en la mejilla muy afectuosamente, no me podía creer lo que estaba pasando.

-Louis, este es Ashton, Ashton este es Louis- me dijo Sam
-Encantado- Ashton me tendió la mano
-Igualmente- le estreché la mano y, diría que bastante fuerte pero, no podía soportar toda la rabia que tení
-¿Qué hacéis aquí?- nos preguntó a Sam y a mí
-Hemos venido a comprar- le respondió ella

Después de estar unos minutos hablando llegamos a la caja y, Sam pagó lo que había comprado y, se despidió de Ashton, entonces pasó lo peor él la beso en mis narices y, yo estuve a punto de soltar las bolsas y largarme de allí, no soportaba más, ese gilipollas lo había hecho para mostrarme que era suya y, que no intentara nada con ella. Salimos de la tienda y caminamos hacia la casa de Sam, intenté hablar lo mínimo posible ya que, en estos momentos no era capaz de controlarme y, podría decir cualquier cosa que me descubriese por tanto, permanecí en silencio. Pronto llegamos a la casa de Sam, hoy ella estaba realmente guapa pero yo era solo su amigo y, siempre sería solo eso, me despedí de ella con un beso en la mejilla y, me dirigí a mi casa.

Nada más llegar subí a mi cuarto y me tumbé en mi cuarto, no soportaba más, yo nunca sería nada suyo y, para mí era demasiado doloroso verla con otros, incluso se me pasó por la mente volver a mi apartamento en Londres, aquí ya no hacía nada y, a mi familia la podría ver cuando quisiera. Con el sentimiento de que mi corazón se estaba destrozando poco a poco, me dormí profundamente.
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Holiiiiiii bueno, me paso por aquí para deciros que si podéis dejadme un comentario porque, yo necesito saber que os gusta la novela para seguir escribiendo y tener algo que me motive.
Besos <33333

domingo, 7 de julio de 2013

Capítulo 9.

*Narra Sam*

Estaba saliendo de 'Doncaster College', tenía los libros entre mis brazos e iba andando pausadamente y, a mi lado se encontraba Ashton, antes de abandonar el edificio me lo había encontrado en el pasillo y se había acercado a mí con un propuesta, él quería quedar conmigo esta tarde para dar un paseo, yo estaba eufórica por fin un chico que me gustaba se fija en mí. Estaba un poco inmersa en mis pensamientos a decir verdad y no estaba escuchando lo que él me estaba diciendo de repente sentí cómo el puso una mano sobre mi hombro y pronunciaba mi nombre.

-Sam mi moto está aparcada allí-señalo una moto de color azul- me tengo que ir ya- me dijo
-Oh, claro no importa, entonces ¿esta tarde a las 5 me recoges en mi casa?- le pregunté
-Sí, aquí- se llevó la mano al bolsillo de su pantalon- tengo un papel con tu dirección
-Vale, después nos vemos Ash- me despedí con la mano mientras se alejaba
-Hasta luego Sam- me dijo

Me giré y andé hacia el parking dónde tenía aparcada mi scooter, estaba alegre Ashton parecía un buen chico y, además era muy guapo, yo no le quería ni nada por el estilo, simplemente le veía como un buen partido. Con todos estos pensamientos me monte en la scooter y me dirigí a mi casa.

*******
Solté los libros en mi habitación y, luego bajé a la cocina a prepararme el almuerzo, cogí del frigorífico unos filetes de cerdo que compré no hace mucho, saqué la sartén y los hice vuelta y vuelta, los acompañe con un poco de ensalada. Estaba sentada en la mesa del comedor comiendo y, tenía la tele encendida, estaba echando un programa de prensa y, de repente salió una chica de pelo rojizo, ojos castaños y una sonrisa perfecta dando una 'noticia'.

“Al joven componente de la banda británica de moda”- al decir aquello agudicé mi oído- “se le ha visto en numerosas ocasiones junto a la co-presentadora de 'The X Factor', Caroline Flack de 31 años, hay que destacar que Harry Styles sólo cuenta con 17 años de edad ¿Existirá una relación entre ellos o es una simple amistad?”

-Pues si que esta hecho todo un casanova- pronuncié para mí misma mientras me reía

Después de escuchar aquello apagué la tele y, luego terminé de comer, fregué los platos y recogí la cocina, mientras me secaba las manos con un paño salí de la cocina y miré el reloj del salón, eran las tres y media de la tarde. Poco después subí a darme una ducha rápida, sabía que era una tontería pero hoy quería estar perfecta para ver a Ashton, salí del cuarto de baño envuelta en una toalla y mi larga melena goteando el agua, entré en mi habitación y me puse mi ropa interior luego, enrollé mi pelo en la toalla de esa manera que todas las mujeres sabemos hacer. Con la toalla aún en mi cabeza y en ropa interior me encontraba rebuscando en el armario algo que ponerme, decidí arreglarme pero, tampoco ponerme exagerada simplemente íbamos a dar un paseo, cogí unos jeans ajustados color verde caqui, una blusa blanca con transparencias y, unos botines color camel. Mientras estaba luchando con los jeans para ponérmelos, nunca entendería porque me compraba cosas tan ajustadas, un mensaje llegó a mi teléfono.

“Hey Sammy ¿No nos vamos a ver hoy? Echo de menos tus tonterías de niña pequeña.
Besos, Lou xx”

Después de leerlo, le contesté, hoy no podíamos quedar mañana quizás le llamaría para verle, porque por algún motivo yo también le echaba mucho de menos, sobre todo su forma de hacerme sonreír.
“Lo siento Louis pero, hoy no va a poder ser he quedado con Ashton para conocernos mejor,
mañana te llamo tonto. Por cierto, deseame suerte :)
Besos, Sam xx”

Ya había conseguido ponerme mis jeans y, ya llevaba puesta la blusa y los zapatos, me sente en mi tocador y dejé caer la cara entre mis manos mientras me miraba reflejada en el espejo, no sabía como peinarme y finalmente me decanté por cepillarmelo y dejarmelo suelto. Solo me puse gloss, rimel, y me pinté la raya del ojo de color verde, de la cómoda cogí un bolso bastante grande a conjunto con mis zapatos y, metí mi cartera, las llaves de casa, el gloss y mi teléfono móvil. Bajé al salón y me senté en el sofá, eran las cinco menos diez, en esos diez minutos intenté relajarme un poco porque, para ser sinceros yo estaba bastante nerviosa, pronto escuché el timbre, antes de salir me puse un abrigo verde oscuro conjuntando los vaqueros y me puse un fular marron claro. Al abrir la puerta me lo encontré allí parado frente de mí con una sonrisa, le saludé con dos besos y salimos de casa. Me cogió la mano y me dio una vuelta sobre mi misma.

-Estás muy guapa- me sonrió
-Gracias, puedo decir lo mismo de ti- le mire pícara
-¿Y bueno a dónde me vas a llevar?- le pregunté
-Había pensado en llevarte a pasear a Sandall Park
-Buena opción, no está muy lejos y es un parque muy bonito- le guiñé un ojo
-Me alegro de que te guste

Durante el camino estuvimos hablando, sobre todo de la universidad y de cómo era que yo vivía sola, al parecer Ashton procedía de una familia numerosa, él tiene un hermano mayor y dos hermanas menores y, aún seguía viviendo con sus padres. Seguimos hablando hasta llegar a Sandall Park, siempre me había encantado ese parque, tenía tantas flores y plantas y, además olía tan bien, de pequeña solía venir los domingos a jugar con mis padres, tenía varios recuerdos asociados a este lugar en realidad.

-Es muy bonito ¿a que sí?- me preguntó Ashton
-Sí, es muy bonito- le contesté
-Mira allí hay un hombre vendiendo cacahuetes y almendras tostadas ¿quieres un paquete?
-Vale- le sonreí

Nos acercamos al hombre del puesto, Ash compró dos paquetes, uno para cada uno, a mi me encantaban las almendras por lo que, él había acertado de pleno, estábamos andando por los caminos asfaltados rodeados de césped que tenía el parque, me lo estaba pasando bien pero, con Ashton era todo muy 'soso' por llamarlo así, era amable y simpático pero, no me divertía tanto cómo con Louis, me di un toquecito con la mano en la frente, no pienses en él, él es solo tu amigo, ahora mismo estás paseando con Ashton me repetí para mí misma, sentí como la mirada de Ashton se posó sobre mí.

-¿Te pasa algo Sam?- me preguntó mirándome con sus ojos marrones
-No, estoy bien- intenté poner la mejor de mis sonrisas
-Vale
-Continúa, me estabas hablando de que hace poco fuiste a ver un partido de fútbol en el Wembley

Él siguió hablando mientras paseábamos y, poco después vimos un banco y, nos sentamos allí, en realidad Ashton era encantador, muy simpático y me trataba bastante bien pero, en ocasiones me aburría cómo nadie así que, decicdí hablar yo. Le conté varias anécdotas de mi infancia que me resultaban graciosas y hablé de otros temas, de repente vi como Ashton se quedó mirando fijamente a mis labios mientras me reía, luego me fulminó mirandome directamente con esos ojos de color café, Ash se acercó lentamente y, luego sentí cómo posó sus labios suaves y carnosos sobre los míos, sus manos se encontraban en mi cintura y las mías agarrándole por la nuca, besaba realmente bien pero, algo fallaba, yo no sentía nada es decir, me gustaba cómo era y estaba feliz de que me besase pero, no producía ese común cosquilleo en mi interior. Sentí cómo se separó de mí, los dos estábamos respirando costosamente, con el dorso de mis manos rocé mis labios y le miré.

-Siento si te he hecho sentir incómoda, ha sido un impulso- me dijo mientras me miraba
-No pasa nada, no te sientas mal- le contesté
-¿Te ha molestado?
-No, simplemente me has pillado de improviso- le dije
-Bueno ¿Podemos seguir conociéndonos?
-Por supuesto

Después de aquello sentí que él estaba más incómodo pero, en realidad yo estaba bien él me había besado pero ¿Qué más da? Nos estamos conociendo y ha sido un impulso no había que darle mayor importancia aunque, algo si que me preocupaba, no entendía el motivo de por que el beso no había producido nada en mí, él me atraía pero no había sentido nada, mejor no pensarlo mucho. Seguí hablando animadamente con Ashton e intente hacer que el no se sientese incómod por lo que acababa de suceder.

*Narra Louis*

Acababa de leer el mensaje de Sam y, ya lo tenía todo claro, no sabía si estaba enamorado o no pero, lo que yo sentía por ella no era una simple amistad. Me tiré en la cama y golpeé un cojín ¿Por qué tenía que ser ella? ¿Por qué? Yo era su mejor amigo y no quería perderla, ella no me ve cómo algo más que un buen amigo e incluso ahora mismo debe estar con el jodido Ashton de los cojones pero, algo si que tenía muy claro prefería ser su mejor amigo y no decirle que la quiero a demostrarle mis sentimientos y que ella me respondiese un 'yo no siento lo mismo por ti', eso si que no. Seguía tumbado en la cama mirándo hacia el techo, tenía la mente alborotada no podía pensar más en ella, justo en ese momento mi hermana Lottie entró en la habitación, era increíble cómo había crecido, hace nada era solo un bebé que jugaba conmigo en el jardín.

-Ven aquí- le dejé un hueco en la cama
-¿Qué te pasa Boo?- se tumbó a mi lado
-Nada- le sonreí
-Soy tu hermana y precisamente no soy tonta Louis- me miró
-No te preocupes Lottie, estoy bien- le di un beso en la frente
-Vale pero, si necesitas hablar con alguien ya sabes que puedes decirme lo que sea- me dijo
-Te quiero enana
-Yo también, cuando vuelvas al tour te vamos a echar mucho de menos- me dijo tristemente
-Bueno, tendremos que disfrutar del tiempo que me queda aquí ¿no?- la abracé
-Ajam- me devolvió el abrazo y se levantó de la cama
-¿A dónde vas?- le pregunté
-He quedado con unas amigas- me contestó
-Ten cuidado
-Nunca cambiarás esa faceta de hermano protector- dijo mientras cerraba la puerta

Poco después escuché como la puerta de la casa se cerró y, el silenció invadió el hogar, estaba triste, yo no quería ver a Sam de otro modo aunque, al parecer ya era tarde, con sus bromas y sonrisas ella había me había conquistado sin darme cuenta. Decidí darme una ducha para despejar la mente, aquello me vendría bien.

*Narra Sam*

Ashton me había acompañado a casa y se había despedido con un beso en la mejilla, aquella había sido una tarde entretenida y, al parecer Ash estaba interesado por mí, al fin un chico me prestaba atención. Me cambié y me puse el pijama, saqué el móvil del bolso y, Louis no había contestado a mi mensaje bueno, mañana le llamaría para quedar. Me hice de cenar unos paninis de atún y, me los comí mientras veía un concurso de la televisión. A las doce o así subí a mi cuarto, me metí en la cama y me dormí pensando en lo sucedido en la última tarde.

viernes, 5 de julio de 2013

Capítulo 8.


*Narra Louis*

Me había quedado dormido mientras veía la película con Sam, aún estaba adormilado pero, la tele estaba emitiendo algunos sonidos y me había despertado, la película había terminado hacía ya bastante y en la tele estaba típica imagen de rayas de colores que indica que no hay señal, miré el reloj del salón y vi que eran las seis y media de la tarde, Sam seguía dormida, ella estaba acurrucada sobre mi costado y tenía la cabeza apoyada en mi hombro, se la veía tan feliz en esa situación que no quería despertarla, las fracciones de su cara emanaban tranquilidad, ella era hermosa. Sam era mi mejor amiga y no la veía de otro modo pero, en ocasiones me cuestionaba los sentimientos que estaba produciendo en mí esta chica, ella me hacía reír siempre, confiaba en ella, era simpática y nunca había visto unos ojos azules tan bonitos como los suyos o, al menos eso me parecía a mí. Aún estaba inmerso en mis pensamientos cuando escuche una voz dulce pero que, ahora parecía ronca ya que se acababa de despertar.

-Hola Lou- la escuché decir
-Hey dormilona- le di un beso en la frente
-Esta ha sido una de las mejores siestas de mi vida- dijo mientras botezaba
-Se te veía muy feliz mientras dormías- le sonreí
-¿Llevas mucho tiempo despierto?- me dijo mientras de levantaba del sofá
-No mucho- le contesté
-Son las siete menos cuarto ¿Qué quieres hacer ahora?- me dijo mientras miraba el reloj
-Me da igual, lo que tu quieras
-¿Recuerdas aquellos batidos que me prometiste?- me dijo
-Sí
-Pues aquí cerca hay una tienda en donde los hacen riquísimos- me guiñó un ojo
-Vale pero ¿yo con qué ropa me visto?- reí
-Tendí tu ropa, supongo que ya estará seca, espera que la bajo

Vi como Sam subió las escaleras canturreando y entró en una de las habitaciones del fondo, poco después bajo con mi ropa que, por suerte ya estaba seca. Me acerqué a ella y cogí la ropa.

-Gracias Sam- le dije
-De nada Lou, ahora sube al cuarto de baño y cámbiate
-Vale

Sam se sentó en el sofá y cogió el mando de la televisión y se puso a ver algún programa, mientras tanto yo subí las escaleras y entré de nuevo en el cuarto de baño. Me volví a poner mis jeans desgastados, una camiseta blanca, sobre ella una sudadera rojo oscuro abierta y en los pies unas Toms negras. La camiseta y el chandal los doble y cuando salí del servicio los dejé en el cuarto de Sam, al entrar allí me paré a observarlo, estaba pintado de celeste claro, tenía una colcha con detalles florales y varios cojines sobre la cama, lo demás también estaba muy bien decorado. Bajé al salón y Sam seguía viendo la televisión.

-Bonito cuarto- le dije
-¿Lo has visto?- me dijo mientras se giraba
-Sí, he dejado allí la ropa que me prestaste
-Ah vale, creía que me había quitado una foto o algo en plan acosador- me dijo en broma
-Mira que eres tonta- reí
-Voy a subir yo a vestirme
-Te espero aquí- le dije mientras me senté en el sofá

Mientras ella se vestía me paré a ver algunas de las fotos que tenía enmarcadas, había una que me llamo especialmente la atención, era Sam con unos ocho o nueve años aproximadamente subida hombros de su padre y su madre al lado dándole la mano, los tres estaban riendo y, parecían muy felices a decir verdad. Seguí mirando algunas fotografías más y de repente escuché la voz de Sam detrás de mí.

-¡Cotilla!- me dijo riendo mientras estaba parada en la escalera

Sam se había quitado la trenza y ahora tenía su larga melena de color caramelo ondulada mientras caía en cascada por su espalda pero, sobre ella se había puesto un beanie de color café. Se había puesto unos jeans oscuros ajustados, unas vans vaqueras y una sudadera de color beige. Ella no
llevaba maquillaje, no le hacía falta, sin él ella se veía hermosa.

-Estás preciosa Sam- le dije mientras la miraba, inmediatamente se sonrojó
-Louis, ya sabes que soy tímida ¿no?- me dijo riendo
-Sí
-Pues no se nota- me contestó

*Narra Sam*

Ahora mismo tenía mis mejillas sonrojadas, el comentario de Louis acerca de mi aspecto me había tomado por sorpresa. Salí de casa junto a él, hacía frío en la calle, tanto que el aire que expulsaba se convertía en vaho en el exterior, la tienda de batidos se encontraba bastante cerca de mi casa así que no tendríamos que andar mucho.

-Louis, ahora que lo pienso, no me has hablado de los componentes de vuestra banda- le dije
-'Los componentes de vuestra banda' suena muy raro Sam- rió- ellos son mis mejores amigos y, casi como unos hermanos, estoy casi todo el tiempo con ellos
-Ya y bueno ¿cómo son?- le pregunté
-Primero te digo cómo se llaman; son Harry, Liam, Zayn y Niall- me contestó
-Vale, Harry, Liam, Zayn y Niall- repetí para mí misma
-Harry es mi mejor amigo, con él fue con quién conecté mejor desde el principio, siempre estamos de bromas, él es muy simpático y muy dulce, aunque es el terror de las chicas- rió- Liam es el responsable del grupo pero, no pienses que por eso nunca gasta bromas, todo lo contrario él es muy divertido y amable; Zayn es por decirlo así el más reservado y al que más le costó coger confianza pero, porque su personalidad es así, es el típico chico malo que atrae a las chicas con sus tatuajes y barbitas de dos días y Niall, es nuestro niño malcriado, siempre estamos gastando bromas con él y es cómo si fuera nuestro niño pequeño, él es muy lindo.
-Parecen buenos chicos y, espero que pronto me los presentes
-Dentro de un fin de semana o así, si quieres vamos a Londres y los conoces ¿Te parece?- me dijo
-Eso sería estupendo Lou, muchas gracias- le di un beso en la mejilla

Seguimos caminando por la calle y sin darnos cuenta llegamos a la tienda de batidos que se llamaba 'Shake Shop', hacían unos batidos muy ricos sinceramente.

*Narra Louis*

Entramos en el establecimiento y nos sentamos en una de las mesas del fondo, el lugar estaba un poco vacío pero, eso no era extraño, hoy hacía mucho frío y era un Lunes por la tarde. Nada más sentarnos se nos acercó una chica con un atuendo bastante gracioso, ella iba con dos coletas, pintada con una muñeca y llevaba un vestido, bastante corto a decir verdad, con volates y un delantal de color rosa y, lo mejor era que llevaba patines.

-¿Qué van a tomar?- nos preguntó alegremente
-Yo un smothie de chocolate- le dije
-Yo un batido de mango y fresa- le contestó Sam
-De acuerdo- la chica se marchó patinando
-¿Vienes mucho por aquí?- le pregunté
-Sí, los batidos me chiflan- me sonrió, tenía una sonrisa encantadora

Seguimos hablando de batidos y otros temas y, poco después la camarera volvió aparecer, nos dejó nuestros respectivos batidos en la mesa, nos pusimos a tomarnoslos y, cómo es normal Sam y yo nos intercambiamos los batidos un momento para probarlos también. Sam estaba terminando su batido cuando me dijo algo.

-¿Sabes? Hoy he conocido a un chico, se llama Ashton- me dijo

No sabía porque pero, ese comentario me produjo una punzada en el corazón, Sam era mi mejor amiga pero no sabía si era miedo a perderla o que en mí estaban empezando a nacer otros sentimientos distintos a los de una amistad, de cualquier modo Sam confiaba en mí y decidí hablar con ella de ese tema aunque me doliese.

-¿Es simpático?- le pregunté, forzando una sonrisa
-Parece serlo
-Sam pero, cómo ese tío te haga daño no me hago responsable de mis actos- le dije
-Hey Louis relajate de momento es solo un chico que he conocido que me resulta mono- puso su mano sobre la mía intentando relajarme

Lo que faltaba, a ella le gustaba ese tal Ashton ¿Pero por qué me sentía así? Sam era solo mi amiga, yo no quería estropear mi amistad por alguna mierda como sería enamorarme de ella ¿Pero que digo de enamorarme? No Louis, ella es solo tu amiga, no puedes verla de ese modo, me dije mentalmente. Escuché la voz de Sam llamandome.

-¿Louis estás bien?
-Sí, simplemente no quiero que alguien te lastime
-No te preocupes Lou- me sonrió tranquilizadoramente
-Ven aquí- abrí mis brazos índicandole que me abrazase
-Vale- Sam se acercó a mí y me abrazó fuertemente
-Prómeteme que siempre vas a ser mi amiga pase lo que pase- le besé en la cabeza mientras la rodeaba con mis brazos
-Te lo prometo- ella tenía la cabeza en mi hombro mientras me abrazaba

En ese momento la camarera pasó por nuestro lado y se nos quedó mirándo.

-Hacéis una pareja muy bonita- nos dijo sonriendo
-Uh no somos pareja- Sam y yo nos separamos inmediatamente y sin duda ella esta ya estaba sonrojadas
-Ah bueno- la camarera rió

Después de esa situación un tanto incómoda, Sam y yo pagamos los batidos y nos fuimos de la tienda. En el exterior hacía mucho frío y andamos rápido hasta su casa, por el camino los dos íbamos en silencio, cuando llegamos a la puerta de su casa le di un abrazo.

-Adiós Sammy, ya hablamos
-Adiós Lou- se despidió con la mano
*Narra Sam*

Louis se fue y yo entre en mi casa, subí a mi habitación y me pusé un pijama abrigado, esta noche hacía mucho frío, cuando estaba cogiendo los calcetines del cajón vi la ropa doblada que Louis había dejado doblada sobre la cama, lo que me produjo una sonrisa, recordé el comentario de la camarera y me reí ¿Por qué la gente nos veía de ese modo? Nosotros éramos muy buenos amigos nada más, yo quería mucho a Louis y con él me lo pasaba fenomenal y como le había prometido yo siempre estaría a su lado pero, yo solo era su amiga. Después de ponerme el pijama y lo demás yo bajé a la cocina y me hice de cenar una pizza, luego vi la tele y a las doce o así subí a mi habitación, estaba muy cansada por lo que me dormí muy pronto.

miércoles, 3 de julio de 2013

Capítulo 7.


Cuando me desperté April seguía durmiendo así que decidí darle unos buenos días un poco especiales. Me levanté de la cama con cuidado y silenciosamente salí de mi cuarto, me puse a buscar una bocina que compré en una competición de atletismo que se celebró hace poco en Doncaster. Cuando la encontré volví a entrar en mi cuarto y aguantando la risa me acerqué a April y pulsé la bocina.

-Buenos días April- le grité

Ella saltó del susto y se me quedo mirando con una cara que parecía que me iba a matar de unos momentos a otros, mientras tanto yo estaba tirada en el suelo riéndome, me dolía el estómago y las lágrimas se escapaban de mis ojos, poco después escuché la risa de April.

-Eres tonta Sam ¿Lo sabías?- me dijo riendo

Después de aquello April recogió sus cosas, se despidió de mí, con la promesa de que pronto quedaríamos para presentarme a Austin, y finalmente se marchó. Yo me dí una ducha rápida y me vestí para ir a la universidad, llevaba puestas unos jeans oscuros, un jersey a rayas de estilo marinero y mis vans azules marinas, en el pelo me recogí una trenza de espiga y, luego cogí todos mis apuntes y anotaciones que tenía en algunas cuadernos de distintas asignaturas. Con todo esto metido una maleta estilo surfera, salí de mi casa y comencé mi camino a la universidad.

*******

El timbre sonó, aquello indicaba que la clase de economía había finalizado, salí de la respectiva sala y empecé a andar hacía mi clase de marketing pero, antes de llegar al pasillo escuché que alguien me llamaba, me giré y vi a un chico bastante alto, rubio, con los ojos de color caramelo y algunas pequeñas pecas que cubrían su piel tostada, me sonaba su cara de haber coincidido en un par de clases pero ni siquiera sabía cómo se llamaba. Él seguía llamándome así que me acerqué a él.

-Me estabas llamando ¿no?- le pregunté
-Sí
-¿Y que quieres?- mirándolo de cerca este chico era mucho más guapo de lo que ya era de por sí
-Oh bueno perdona ni siquiera me he presentado, yo soy Ashton
-Encantada Ashton, ya veo que tú me conoces y no hace falta que me presente- le di dos besos
-Te estaba llamando para preguntarte algo, el otro día falte a clase y no tengo los apuntes de economía ¿me prestarías los tuyos?- me sonrió
-Vale- empecé a rebuscar en la mochila y le entregué una carpeta con todos los apuntes
-Gracias Sam- me dijo
-De nada- me giré y fui a andar pero escuché su voz
-Espera..
-¿Sí?
-¿Te importaría darme tu número de teléfono?- me preguntó mirando hacia el suelo
-No, espera un momento- saqué un boli y le escribí mi móvil en el dorso de su mano
-Vale, ahora me toca a mí- me escribió su número en mi mano

La sirena que indicaba que teníamos que entrar en clase sonó, tenía que irme ya si no quería quedarme fuera de clase.

-Ashton me tengo que ir- le dije
-Yo también, ya te llamaré pronto- me guiño un ojo

Comencé a andar rápido hacia mi clase, mientras tanto estaba pensando en lo que acababa de suceder, Ashton era muy guapo y parecía simpático y, la verdad últimamente ningún chico se interesaba por mí. Sin darme cuenta ya había llegado a mi clase y toqué en la puerta.

-Llega tarde señorita- me dijo
-Perdone Mr. Anderson- me disculpe
-Pase y tome asiento

Crucé la habitación y me senté en uno de los sitios libres que había al fondo, con la casualidad de que me senté al lado de mi amiga Zoe.

-Hola Zoe- le susurré
-Hey Sam- me sonrió

Después de sentarme y organizar todo los papeles que tenía sobre mí mesa el profesor empezó su explicación.

*********

Salí del edificio de 'Doncaster College' hablando con Zoe, la había conocido el año pasado cuando entré en la universidad y, nos habíamos hecho muy buenas amigas.

-Zoe ¿Te has enterado del ligue de April?- le dije riendo
-No ¿Cómo se llama?- me dijo sorprendida
-Austin, dice que pronto nos lo presentará- le dije y escuché con se reía Zoe

Seguimos andando y pasamos por delante de un quiosco con revistas y periódicos y, de repente vi algo que hizo que cogiese una revista y la mirase detenidamente, la rabia recorrió mi cuerpo.

-April ¿Qué pasa?- me preguntó Zoe mientras tenía una mano posada en mi hombro
-Míralo tú misma- le di la revista mientras sacaba el teléfono móvil de mi mochila

Marqué el número de Louis mientras escuchaba a Zoe llamándome y le hice el gesto de que esperase un momento con la mano.

-Hola Sam ¿Qué pasa?- escuché su voz alegre al otro lado del teléfono
-Louis, ¿recuerdas que ayer dijiste que quedaríamos por la tarde?- le pregunté
-Sí
-Pues vamos ha tener que vernos antes porque te tengo que contar algo- le dije
-April ¿Qué pasa?¿Estás enfadada?- me preguntó
-Sí estoy enfadada pero, contigo no- le dije
-Vale, te recogo en tu casa en quince minutos y vamos a comer a algún sitio
- De acuerdo, adiós Lou
-Adiós Sam

Colgué y me volví hacia Zoe, estaba sosteniendo la revista mientras miraba las fotos y leía los comentarios.

-Sam ¿Qué es esto?
-Se llama tener un amigo famoso y que los jodidos paparazzis te acosen
-¿Pero sois novios?
-¡No!
-¿Cómo son capaces de inventar estas cosas?
Volví al quiosco y le pagué la revista al hombre que se encontraba en el puesto luego, me despedí de Zoe y cogí mi scooter para volver a casa. Cuando llegué allí solté los apuntes y cuadernos en mi cuarto y en la mochila guardé la revista, mis llaves y una cartera con dinero, al poco tiempo el timbre sonó y me dirigí a la puerta.

*Narra Louis*

Estaba parado frente a la puerta esperando a que ella abriese, durante todo el camino hasta su casa estaba preocupado por lo que me pudiese decir ahora, de repente ella apareció frente a mí, no tenía la misma luz en lo ojos, se notaba que estaba enfadada o que se sentía mal.

-Hola Lou- se acercó y me dio un beso en la mejilla
-Hola Sam- le di un abrazo- y ahora cuentame que te pasa porque no aguanto más así
-De acuerdo- vi cómo sacaba una revista de su mochila, no joder era lo que me temía
-Mierda- mascullé
-Creo que ya te has dado cuenta de lo que pasa- me dijo
-Esto no debería haber pasado, tú no tendrías que haber soportado a los paparazzis y mucho menos estos rumores- dije tristemente
-Louis no te culpes, la única culpa de esto la tienen los paparazzis
-Pero ahora todo el mundo empezará a hablar sobre tí y no quiero que sufras esto- le dije
-Lou, te vuelvo a repetir que tu eres mi mejor amigo y eso lo sabemos los dos ¿qué importa lo que la gente piense? Nosotros no estamos saliendo juntos simplemente somos muy buenos amigos y no se tú pero, yo no voy a hacer caso a los comentarios de la gente, mientras te siga teniendo a ti aquí a mi lado haciéndome reír con tus tonterías yo estoy bien
-Vale pero, prométeme que no vas a hacer caso a los comentarios y que vamos a seguir siendo amigos y, lo más importante, que nadie nos va a separar
-Te lo prometo- alzó la vista hacia mí y me sonrió
-Vale
-Ahora vamos a comer que me ruge el estómago- me dijo
-¿A dónde quieres ir?- le pregunté
-Espera, tengo una idea mejor- rió
-¿Cúal?- le sonreí
-Volvemos a mi casa y hago yo de comer, así pruebas mis artes culinarias- rió
-De acuerdo

Nos dimos la vuelta y nos volvimos por donde habíamos venido, poco después llegamos a su casa, ella sacó las llaves y entró en casa, yo entré detrás de ella, la casa era muy bonita, estaba bien decorada y era muy luminosa. Sam se fue a la cocina y se puso un delantal.

-¿Estoy guapa?- se apoyó en el premarco de la puerta y me guiño un ojo mientras se reía
-Estás guapa siempre- le dije queriendo aparentar completa normalidad

Sam se sonrojó y volvió a la cocina, yo también entré en la cocina y me apoyé en la encimera mientras la miraba. Ella se giró y me vio ahí mirándola y, se volvió a sonrojar, Sam era muy tierna.

-¿Qué quieres de comer?- me preguntó
-No sé, me da igual- le sonreí
-Pues unos spaghettis ¿Vale?
-Perfecto ¿Quieres que te ayude a hacer algo?- le pregunté
-No, tú siéntate en el sofá y cuando termine te aviso- me respondió
-Bueno vale

Me fui al salón y me senté, encendí la tele y pusé un concurso que estaba echando en un canal. Poco después empezó a oler a comida, y muy bien para ser sinceros, y me estómago rugió. La tentació me pudo y fui a la cocina donde vi a Sam cocinado, me acerqué por detrás y le dije que olía muy bien.

-¿Esperabas menos de mí?- rió
-En serio Sam, esos spaghettis tienen muy buen aspecto ¿Queda mucho para comer?- le pregunté
-Ya están listos, solo falta ponerlos en el plato, ve poniendo la mesa mientras tanto- me dijo
-Vale Sammy

Cogí el mantel, las bebidas, los cubiertos y otras cosas más y puse lo coloqué en la enorme mesa situada en el comedor, después de poner aquello me senté y esperé a que Sam trajera la comida, justo en ese instante Sam apareció con dos platos, uno lo colocó en frente de mí el otro en frente de ella.

-Ya puedes comer Lou- me guñó un ojo
-Ñam

Comencé a comer y, esos spaghettis estaban riquísimos, tanto que me los termine muy pronto y Sam también, los dos teníamos mucha hambre. Cuando terminé lleve mi plato a la cocina y me ofrecí a fregar los platos y lo demás pero, Sam me dijo que ella también iba a ayudarme y, no me pude negar.

-Esta ha sido una de las pocas veces que he comido acompañada, siempre estoy sola en casa- me dijo
-¿Sí?
-Sí pero, cuando me mude ya sabía lo que exigía vivir sola
-Ya bueno- le dije

Los dos seguimos hablando mientras fregábamos y, en momento dado decidí comenzar una pelea de agua, pusé mi mano en el grifo de forma que el agua la salpicaba.

-Louis William Tomlinson, no sabes lo que acabas de hacer- me dijo mientras cogía el grifo, que al parecer se podía extender como una manguera, algo que yo no sabía
-Oh no- reí, Sam estaba toda mojada y yo no iba a ser menos
-Oh sí- Sam abrió el grifo y empezó a echarme agua, estaba muy mojado pero Sam seguía con el grifo en el otro extremo de la cocina riéndose mientras yo estaba arrinconado en el otro extremo, corrí hacia ella y la envolví con mis brazos
-Ya no me vas a mojar más- le dije mientras la envolvía con mis brazos y le hacía cosquillas
-¡Louis, Louis!- gritó entre risas

Sin saber cómo nos caímos al suelo de la cocina, Sam estaba encima mía con el grifo en la mano, los dos nos empezamos a reír a carcajadas, entonces agarré a Sam la pusé debajo mía le quité el grifo y la salpiqué.

-Louis cuidado- me dijo
-¿Qué pasa?- solté el grifo y me levanté
-La rodilla me sigue doliendo- me miro
-Oh lo siento Sam, no me acordaba- le dije pero, justo entonces ella aprovecho cogió el grifo y me volvió a mojar, había fingido el dolor de rodilla para escabullirse
-¡Serás..!- reí

Entre risas y juegos los dos terminamos empapados pero, estábamos disfrutando como niños. Después de recoger el estropicio que habíamos hecho en la cocina nos miramos y nos empezamos a reír.

-¿Qué hago yo ahora con mi ropa?- reí
-Espera que te traigo algo- me dijo mientras subía las escaleras
-Sam no sé si te has dado cuenta pero creo que tu ropa no me vale- le dije

Al rato Sam bajó con una camiseta grande y un pantalón de chándal y, me las dio para que me las pusiese.

-¿De dónde has sacado esta ropa?- le dije
-Duermo con camisetas grandes y, el pantalón de chándal es de mi padre, cuando me mude les pedí ropa suya para sentirlos más cerca- me dijo
-Ah vale
-Ahora sube al cuarto de baño y cambiate, mientras tanto me cambiaré yo tambien

Subí al cuarto de baño y me puse esa ropa, me quedaba bien, luego salí y me encontré a Sam sentada en el salón, se había puesto una camiseta similar a la mía y otros pantalones vaqueros distintos. Se giró cuando me escuchó bajar y me miró.

-No sé si te has dado cuenta pero creo que tu ropa no me vale- repitió imitando mi voz
-No sabía que tenías ropa de tu padre tonta- reí
-¿Qué quieres hacer ahora?
-Ver una peli- le dije
-De acuerdo

Me acomodé en el sofá al lado de Sam y ella puso una película en el lector DVD, nos gastamos bromas y estuvimos comentando la película, en un momento dado sentí mucho sueño y después de aquello no recuerdo más.

lunes, 1 de julio de 2013

Capítulo 6.


Me desperté totalmente desorientada, observé a mi alrededor y me di cuenta de que la noche anterior me había quedado dormida en el sofá incluso con la ropa que llevaba aun puesta, me fui a levantar del sofá y cuando lo hice emití un gritito de dolor, madre mía tenía la espalda hecha polvo, nunca volvería a dormir en ese sofá. Miré el reloj del salón y vi que eran las 8 de la mañana pero, ¿Qué hacía yo despierta un Domingo a las 8 de la mañana? Pero bueno ya no iba a poder conciliarlo de nuevo así que, subí a mí cuarto y me cambié de ropa y me puse algo cómodo un pantalón de chándal, camiseta básica, una sudadera de cremallera y unos tenis, fui al cuarto de baño y me cepillé el pelo y luego me puse una cola alta. Bajé a la cocina y me preparé el desayuno, unas tostadas con mantequilla y un zumo, terminé de desayunar pronto y pensé una cosa, me iría a correr al parque así hacía deporte. Primero volví a subir al cuarto de baño y me cepillé los dientes, luego bajé y cogí las llaves, que metí en el bolsillo de mi pantalón de chándal, y finalmente salí de mi casa. Iba andando a paso rápido hasta llegar al parque, una vez que llegué allí comencé a hacer futing, a esta hora había muy poca gente en el parque ya que, era temprano y además estábamos en pleno Enero y hacía bastante frío. No corría nada de viento pero, el cielo estaba un poco nublado, seguramente dentro de unas horas comenzaría a llover. Mientras corría vi que un pequeño conejo salió de un arbusto y, aún corriendo, giré la cabeza hacia detrás para ver mejor al pequeño animal cuando de repente me choqué con alguien y me caí de culo sobre el asfalto, mi primera reacción fue insultar a aquel con quién me había chocado pero, me reprimí ya que la culpa había sido mía al no mirar hacia delante cuando corría. Fui a levantarme pero, me entró un enorme dolor en la rodilla, al caerme me la había golpeado.

-¿Estás bien?

Su voz me resultó familiar e inmediatamente subía mi cabeza y lo vi parado de pie en frente de mí, yo aun estaba sentada en el suelo, cuando lo vi no me lo creía.

-¡¿Louis?!- exclamé e intente levantarme pero la rodilla no me lo permitió e hizo que pusiese una mueca de dolor

Lo tenía parado frente a mí, todo sudado y apoyándose sobre sus rodillas mientras jadeaba pero, aún así él me seguía mirando con una sonrisa.

-Sam, en serio ¿Estás bien?- me preguntó
-La verdad es que no, me duele mucho la rodilla y no me puedo levantar- le dije
-Ven aquí anda- Louis hizo una señal indicándome que me subiese a su espalda
-Lou estás todo sudado- reí
-No seas tonta y sube
Louis se agacho un poco y yo como pude me subí a su espalda, la verdad no sé cómo me la había golpeado pero la rodilla me dolía mucho y ya se había hinchado. Comenzamos a andar y Louis estaba tarareando alguna canción.

-¿Qué cantas Lou?
-Una canción de nuestro disco, la canción se llama 'Stole My Heart'- me respondió
-Me gusta el título y, te vuelvo a decir que algún día me tienes que enseñar vuestras canciones
-Ya bueno y, ¿Tú que hacías aquí?- me preguntó
-Hasta que me he chocado contigo estaba corriendo- reí
-¿Vienes a menudo?
-Algunas veces, no soy una aficionada del deporte pero, a veces es bueno hacer un poco
-Pues yo voy a correr siempre que puedo, me hace sentir bien, no sé cómo más sano o algo así- rió
-Está bien que hagas deporte pero, yo simplemente es que soy muy vaga-reí
-Sammy es una pequeña vaga- canturreó
-Ya sabes que no me gusta que me llames así tonto- me hice la enfadada
-En realidad te encanta que yo te llame así- se hizo el creído
-Lou, más tonto y no naces- reí

Vimos un banco a lo lejos y andamos hacia allí, cuando llegamos Louis me bajó de su espalda y me sentó con cuidado. Él sacó un Ipod del bolsillo de su chándal.

-¿No querías escuchar nuestras canciones? Pues ahí tienes, escucha algunas- me entregó el reproductor de música
-Vale

Me pusé los cascos y empecé a escucharlas. Me gustaron mucho 'Taken', 'I Should've Kissed You', 'Tell Me A Lie', 'Same Mistakes' y algunas más. Me quité los cascos y le di el Ipod a Louis, él me estaba mirando expectante.

-¿Te han gustado?- me preguntó
-Louis te lo digo sinceramente, tenéis mucho talento- le sonreí
-Muchas gracias Sam, no sabes lo importante que es para mí que pienses eso- me dijo
-Louis me voy a tener que volver ya a casa, para ducharme y eso
-Vale pero, tú no vas a ningún lado sola y menos con esa rodilla
-No es para tanto, ya no me duele apenas- le dije

Fui a levantarme y cuando lo hice la rodilla me volvió a fallar y me hubiera caído a no ser que Louis me hubiera agarrado por debajo de los hombros en ese momento.

-Te lo he dicho, así no puedes irte sola a tu casa
-Ya
-Venga sube otra vez, que te acompaño hasta allí

Me volví a subir a la espalda de Louis, la verdad era que estaba muy cansada y apoyé la cabeza en su hombro, yo tenía mis brazos alrededor de su cuello y el me estaba agarrando por debajo de los muslos, pasamos el camino entre bromas y piques tontos entre nosotros, ahora mismo diría que Louis era mi mejor amigo y que podía confiar en él.

-Louis- le dije
-¿Qué?
-Ahora mismo eres mi mejor amigo- noté como el cuerpo de Louis se tensó
-Te puedo decir lo mismo Sam, en estos días me he dado cuenta de que eres muy especial para mí y que te estoy cogiendo mucho cariño y quiero que sepas que puedes confiar en mí siempre
-Aw Louis- le revolví el pelo

Sin darnos cuenta ya habíamos llegado a mi casa, Louis me bajó al suelo cuidadosamente y me dio un abrazo para despedirse.

-Adiós Sammy- me dijo al oído y, por algún extraño motivo mi piel se erizó ante su cercanía
-Adiós Lou- le dije y, se giró para irse pero justo antes de hacerlo me llamó
-Sam
-¿Qué?
-¿Te parece si mañana quedamos para tomarnos unos batidos y charlar un rato?- me preguntó
-Me parece perfecto Lou- le guiñé un ojo
-Pues mañana te llamo y te digo la hora, hasta mañana entonces- me sonrió
-Hasta mañana Lou- reí

Me sonrió y se fue, yo entré en casa y como pude subí las escaleras, entré en el cuarto de baño y me desnudé con cuidado de no darme en la rodilla y me di una ducha rápida. Cuando me estaba secando el pelo en mi cuarto el móvil empezó a sonar y lo cogí con la otra mano libre.

-¿Sí?
-Holiwi Sam- escuché la voz de April
-Hey April
-Tengo ganas de verte fea- me dijo
-Pues hoy no voy a salir, he ido a correr esta mañana, me caí y ahora tengo hecha mierda la rodilla no puedo ni andar bien- le respondí
-Tú. Yo. Una peli. Palomitas. Peleas de almohadas. ¿Te parece?
-Vale, hoy a las 8 de la tarde en mi casa Aps
-Adiós fea- me dijo
-Adiós poni

Colgué el teléfono y me reí, con mi mejor amiga podía estar todo el día de bromas y, eso me encantaba. Terminé de secarme el pelo y me vestí, me puse una camiseta vieja, de estas que tienen varios años pero te sientes super cómoda con ellas, y unos jeans ajustado y unos calcetines gruesos para no pasar frío en los pies, yo nunca utilizaba zapatos para andar por casa, y, bajé al salón para ver la tele.

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El timbre sonó y cojeando por culpa de la rodilla, me dirigí a abrir la puerta. Al abrirla me encontré a April con varias bolsas con patatas fritas, golosinas y otras porquerías y también traía la película de Scary Movie 2. Me sonrió y entró en casa.

-Tú no pidas permiso- le dije en broma
-Ya sabes que esta es como mi segunda casa Sam- rió
-La verdad es que si- le dije

April se dirigió a la cocina y metió las palomitas en el microondas y sacó un par de cuencos, en uno echó las patatas fritas y en otro las palomitas, las golosinas las cogeríamos directamente de la bolsa. Yo estaba sentada en el sofá mientras miraba cómo se movía April por la cocina.

-¿Dónde está el Nestea Sam?
-Se ha acabado- le dije
-No Sam, nuestras fiestas pijama no son lo mismo sin Nestea- puso un puchero
-Lo siento- puse carita de pena

Al final nos conformamos con Fanta y, la mesa estaba con los cuencos de las patatas y las palomitas , nuestros vasos de bebidas y otras cosas. April puso la peli y comenzamos a verla y, sinceramente creo que no me he reído más en mi vida con una película, cuando terminamos de verla los cuencos estaban vacíos, habíamos terminado la botella de Fanta y ya no había ninguna golosina. Recogimos un poco el salón y subimos a mi cuarto, yo dormí en mi cama y April en el sofá-cama que tenía en mi cuarto. Cómo era natural ninguna de las dos queríamos dormir así que empezamos ha hablar sobre cotilleos, algo normal en una fiesta de pijamas.

- Y bueno April ¿Qué tal con Austin?- le pregunté mientras subía y bajaba las cejas
-Para resumir, me encanta, es guapo, cariñoso, divertido y me quiere a mí ¿Se puede pedir más?

Tenía un poco de envidia porque yo nunca había tenido suerte con los chicos, a todo caso habría tenido uno o dos “amigos especiales” pero, nunca nada serio y la verdad a mis 19 años aquello me parecía un poco ridículo.

-Puta, tienes mucha suerte- le dije riendo
-Ah por cierto Sam, ¿Qué tal te fue en la reunión de antiguos alumnos?

Le conté todo lo sucedido con Louis y que ahora nos llevamos muy bien y, que es mi mejo amigo. La verdad en estos días había experimentado muchos sentimientos nuevos y todos se debían a una persona, a Louis. También le conté que pertenecía a un grupo y que ahora estaban empezando pero que, estaban gustando mucho en Inglaterra.

-Wow entonces si que hay algo por ahí pillina- me dijo con una sonrisa pícara
-April no seas tonta simplemente somos muy buenos amigos- le dije
- Y cómo es él, de aspecto me refiero
Me levanté de la cama y busqué una de las fotos que nos echamos en el fotomatón, cuando la encontré se la enseñe a April.

-Sam, es muy guapo- me dijo mientras observaba la fotografía- ¿Seguro que solo sois amigos?- me volvió a preguntar
-Seguro
-Pero ¿Te plantearías algo con él?
-April ahora mismo no me planteo nada con él que no sea una amistad, es muy guapo, me cae muy bien y todo pero yo no estoy enamorada ni ninguna gilipollez de esa, simplemente es mi mejor amigo- le contesté
-Bueno pero, nunca se sabe- me guiño un ojo
-Por cierto April, mañana me tengo que levantar a las 9 porque a las 10 tengo clase en la uni
-Vale madrugadora- me respondió

Seguimos hablando un rato más y luego apagamos las luces y en poco tiempo me quedé dormida, estaba muy cansada y mañana me tenía que volver a levantar pronto.